La sustancia
Nota media
3,6
257 notas

43 Críticas del usuario

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Adolfo Garcia Gonzalez
Adolfo Garcia Gonzalez

81.926 usuarios 739 críticas Sigue sus publicaciones

2,5
Publicada el 24 de febrero de 2025
Los dos primeros actos bien, pero el tercero...
Tiene una interesante premisa al inicio de todo.
Algunos de sus planos son muy buenos, y están muy bien montados.
Tiene varios mensajes, aunque yo solo consigo encontrar dos, el resto se me han perdido al final. Porque el final es una locura sin sentido que acaba estropeando todo lo visto anteriormente.
Conclusión; ¡el final estropea todo!
Óscar?
Ni de coña!!
Demi Moore?
Muy bien!!
FRANCISCO VILLAESCUSA CRIADO
FRANCISCO VILLAESCUSA CRIADO

818 usuarios 308 críticas Sigue sus publicaciones

4,0
Publicada el 31 de enero de 2025
Película UK del 2024, d una duración de 140 minutos, con una valoración personalizadas de 7/10, bajo dirección y guion de la francesa Coraline Fargeat, con un presupuesto de 17,5 mill. $ en que ya ha ingresado 114.
El film de la realizadora Fargeat, cuenta con un guion perspicaz, un sonido inmersivo, una fotografía espléndida, un ritmo hipnótico y un maquillaje digno de premio. Un largometraje de primer nivel de cine fantástico ante ser una critica sobre la obsesión de la belleza y la juventud, vendiendo el cuerpo al diablo de la ciencia de futuro, una historia visceral salvaje, una experiencia cinematográfica que no se veía desde hace tiempo, por lo que estamos ante el “Body Horror Movie” más destacable de los últimos años, en el que se presentan múltiples clímax que mantienen al espectador en un estado de expectativa constante, en la que se empieza como si fuera un videoclip y se acaba en la aberración del horror.

La película destaca por su valiente y original guion, una propuesta diferenciadora y arriesgada que sorprende al espectador en cada momento. La dirección de Fargeat es agresivo; su estilo es inmersivo y brutal, utilizando técnicas que logran captar al espectador en la historia de manera particular. Se nota especialmente el uso de primeros planos intensos y en la ocasional perspectiva en primera persona, que nos hace sentir como si viviéramos la experiencia en carne propia.
A pesar de contar con pocos escenarios—la casa de la protagonista, en un famoso hogar de Hollywood; un plató de televisión; y un baño donde se produce la transformación del personaje—la cinematografía es impecable, con una fotografía que roza lo sublime.
El montaje merece una mención especial; es, sin duda, uno de los mejores del año. Fargeat utiliza planos rápidos y elaborados que evocan la sensación de estar bajo los efectos de una droga, sumergiendo al espectador en un viaje de cambios y transformaciones. Además, la banda sonora acompaña perfectamente los momentos clave, generando tensión y creando una atmósfera inquietante.
Sin embargo, conforme avanza la trama, especialmente en el acto final, la película tiende a desbordarse. Aunque no se podría decir que sea malo, el último segmento no alcanza el mismo nivel de excelencia que el resto. La película podría haber prescindido de unos 15 minutos, ya que algunas escenas se sienten demasiado largas y repetitivas, y el exceso de intensidad en ciertos momentos puede llegar a cansar al espectador ávido de originalidad. Para quienes disfruten de lo extravagante y lo exagerado, quizás esto sea un punto a favor, pero el exceso me pareció un lastre que le resta impacto al cierre. Aun así, el final es potente, con un toque metafórico y un sello personal que refuerza el carácter autoral de la obra.
Sin apenas diálogos la música también juega un papel crucial, con una banda sonora compuesta por Raffertie, cuyas pulsantes y enérgicas composiciones contribuyen a la sensación de delirio y paranoia que permea la película. La música, junto con el diseño de producción de Stanislas Reydellet, crea un mundo en el que la superficialidad y la obsesión por la apariencia física se reflejan en cada detalle, desde los decorados hasta los trajes de los personajes.

La película se corona con unas interpretaciones insólitas por parte de los tres actuaciones principales con un elenco norable; destacando especialmente Demi Moore (como Elisabeth Sparkle) la cual se deja la piel en cada toma, siendo tal vez la mejores actuaciones de su carrera. Una icónica Moore, quien regresa a sus 62'años con una interpretación que podría consolidarla como una de las favoritas actrices de este año.
La interpretación de Dennis Quaid (como Harvey) destaca por su capacidad para encarnar a un personaje complejo y caricaturesco, que representa a un ejecutivo de Hollywood obsesionado con la juventud y la belleza. Su actuación combina humor y una crítica mordaz hacia la superficialidad de la industria cinematográfica, mostrando a un hombre blanco y pervertido que busca constantemente “carne más joven” para atraer a nuevas audiencias. Quaid logra captar la esencia del vacío detrás de su personaje, invitando al espectador a reflexionar sobre las dinámicas de poder y explotación en el mundo del entretenimiento, lo que le otorga un papel memorable en esta comedia negra. Su presencia en pantalla es efectiva y añade una capa de sátira a la narrativa, subrayando el absurdo del culto a la juventud que permea la cultura popular.
Margaret Qualley ( como Sue) destaca por el esfuerzo que tiene que sufrir para llevar la película a término. En otra ocasión ha sido el álter ego juvenil y lozano de Moore por lo que complementan muy bien. Qualley también se exprime mucho en su papel le estropearon tanto la piel que al final del rodaje tuvieron que buscar formas de evitar grabarle la cara. y en que sufrió acné protésico durante un año. La interpretación de Qualley de pronto encierra tantas capas que lo de ser actriz de método se le queda corto.
Nicolás Díaz Rivas
Nicolás Díaz Rivas

48 usuarios 294 críticas Sigue sus publicaciones

3,0
Publicada el 29 de mayo de 2025
Viscosa
La influencia de David Cronenberg resulta incontestable, marcando con fuerza una cinta que no teme sumergirse en las profundidades más turbadoras del cuerpo y la mente. El planteamiento del film es sugerente y estimulante, aunque podría haberse beneficiado de un metraje más ajustado, que potenciara su intensidad sin dispersar su tensión narrativa.

Nos encontramos ante una obra que desafía, sorprende y sacude al espectador. La sombra de algunos de los grandes nombres del cine de autor contemporáneo —Stanley Kubrick, David Lynch y el propio Cronenberg— planea sobre cada plano, evocando universos oníricos, perturbadores y profundamente simbólicos.

La película despliega un recital visceral de violencia, sangre y vísceras, con una creatividad macabra que impacta por su brutal honestidad. Se trata de un ejercicio cinematográfico tan ingenioso y lúdico como aterrador y devastador, capaz de hacer reír, estremecer y reflexionar en una misma secuencia.

En definitiva, un festival gore de terror corporal con afiladas dosis de crítica social y pinceladas grotescas que no dejará indiferente a nadie. Una experiencia cinematográfica tan incómoda como necesaria, que se atreve a mirar de frente lo que muchos prefieren ignorar.
Elvis Del Valle
Elvis Del Valle

239 usuarios 704 críticas Sigue sus publicaciones

5,0
Publicada el 2 de marzo de 2025
Después de años de ausencia de la gran pantalla, Demi Moore regreso nuevamente con una obra maestra moderna del cine de terror que retrata la lucha interna que muchos sufren al tratar de encajar en una sociedad donde lo único que importa es la apariencia externa. The Substance es una refrescante película de horror corporal que actúa como una cruda sátira sobre cómo los estándares de belleza han hecho que se valorice más la apariencia por encima de la individualidad.

Coralie Fargeat presenta una deslumbrante visión que toma inspiración de David Cronenberg y la plasma en una experiencia cinematográfica bastante deslumbrante. Los planos y la fotografía no son lo único admirable, la directora hace acercamientos de primer plano y un acertado uso del sonido para generar sensaciones. La banda sonora de Raffertie es una magistral composición que tiene bastante glamour. La película tiene un sabor único que no se ha visto en otras películas y se siente muy fresca. A pesar de abordar un tema que otras películas han tocado, la manera en que lo hace le da bastante originalidad. El maquillaje que se usa para la belleza de Sue y el decaimiento de Elisabeth es asombroso. Nada más se usaron unos toques de CGI, pero el maquillaje es admirable al nivel de muchas películas de los años 80. Podría decirse que la historia en sí es bastante sencilla, pero el mensaje de la película y el profundo desarrollo de ambas protagonistas le da bastante potencia.

Aunque Elisabeth y Sue son la misma persona, el desprecio que Elizabeth siente y el deseo de tener la aprobación de los demás por medio de la perfección, dan lugar a que Sue se manifieste como un doppelganger. La película se convierte en una historia similar a Jekyll & Hyde, pero tirando más por el lado de The Nutty Professor. Para entender la comparación, The Substance es protagonizada por una mujer que es descartada por ser una mujer mayor y no tener juventud. Algo que es irónico, pues Demi Moore aún es atractiva a pesar de tener unos 60 años. El punto aquí es que Elisabeth vive en una sociedad donde la belleza es un producto que se puede explotar y cuando se gasta, termina siendo desechado. Dicha sociedad implanta la idea de que para poder encajar y ser valorado, hay que cumplir obligatoriamente los estándares de belleza que la sociedad demanda para ganar un alto prestigio. Al ser una mujer de 50 años, Elisabeth es desechada y eso hace que ella deje de sentirse valorada provocándole un vacío existencial. The Nutty Professor de Eddie Murphy no está lejos de esta idea sobre tener que ser bello para sentirse aceptado. En esa película, Sherman Klump es un hombre con sobrepeso que se siente infravalorado y menospreciado por su físico. Eso lo lleva a recurrir a la fórmula que lo convierte en un joven viril con excelente físico. Con The Substance pasa lo mismo cuando Elisabeth decide recurrir a La Sustancia para convertirse en la bella Sue. Ambas personajes simbolizan el conflicto interno que la protagonista siente y sus dos versiones se convierten en dos personalidades separadas. Elisabeth empieza a envidiar a Sue por su belleza y la admiración que está recibiendo y cuando decide terminar con ella, no puede porque se convierte en su único medio para tener la aceptación de los demás. Esto ya sería una metáfora de ese ser que muchos fingimos ser en los medios o en las redes para tener la aprobación de los demás. Fingiendo ser algo que no somos en realidad, pero acabamos siendo dependientes de esa imagen para no perder nuestro lugar en la sociedad. Sue siente desprecio hacia Elisabeth porque ella es esa vejez que muchas mujeres que se sienten perfectas o que se preocupan por su aspecto no desean. Ella es la materialización de ese autodesprecio que Elisabeth se tiene. Sue es ese sentimiento de negación hacia el envejecimiento y que siempre quiere vivir en la ilusión de ser eternamente bella. El monstruo que surge en los últimos minutos de película aun con ese sueño de ser admirada hasta el final, completa la metáfora de esta película. Claro que hay momentos humorísticos que pueden rayar en lo absurdo. La escena del portero puede parecer ilógica, pero no se sabe si eso realmente paso al ver a la criatura ilusionando con el recibimiento que tanto anhela.

Tras toda la analogía, La Sustancia a la que Elisabeth recurre es claramente una metáfora sobre los cosméticos y las cirugías a las que las personas se exponen para mantener esa belleza perfecta que no quieren perder. Al no aceptar que todos envejecemos, ya sea por vanidad o por depender bastante de la aprobación de los demás, no aprendemos a aceptarnos tal como somos. Eso lleva a que terminemos recurriendo a métodos que pueden ser dañinos para nuestra salud y llevarnos a nuestra propia destrucción. The Substance refleja cómo las jóvenes que desean encajar en una sociedad superficial acaban recurriendo a productos o cirugías para perfeccionar sin importar los riesgos de salud. Más aún en una generación donde las niñas jóvenes desean alcanzar la belleza perfecta usando cosméticos para adultos que pueden perjudicar su salud. La estrella de Elisabeth al inicio y al final de la película dejan en claro que a esta sociedad no le importa nuestra salud, ya que solo nos ve como consumidores o simples productos. The Substance acaba siendo una asombrosa película que sabe transmitir una cruda realidad sobre nuestra sociedad y demuestra que el cine de terror puede dejar un valioso mensaje como otras películas. Mi calificación final para esta película es un 10/10.
Manoli
Manoli

3 usuarios 26 críticas Sigue sus publicaciones

4,0
Publicada el 19 de noviembre de 2024
"Ojo que vas a ver "
Lo primero es ir sabiendo que vas a ver al cine .
Si esperas una película de terror no es tu peli , si esperas una película tradicional no es tu película .
Sin duda es transgresora , irreverente y juega con el absurdo de una sociedad en la que ante todo prima la belleza y la juventud .
Representante del género bodyhorror hace bien su cometido , es entretenida y en algunos momentos incomoda de ver . El final sin ánimo de hacer spoilers es propio de una película de serie Z como las que filmaba " Troma " en la década de los 80 . Si sabiendo todo esto te apetece ir a verla posiblemente te encante si no cumples estos requisitos probablemente salgas con una sensación de confusión importante y un profundo desagrado .
Por último destacar la valentía de Demi Moore al aceptar un papel como este .
Edri Amador
Edri Amador

1 usuario 8 críticas Sigue sus publicaciones

5,0
Publicada el 26 de septiembre de 2024
Es una buena metafora de como las mujeres deben aceptarse así mismas, el tiempo pasa y tal vez no seas como antes pero tampoco debes verte como un monstruo, eres increíble como eres y siempre lo seguirás siendo no importa que.
Angela
Angela

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0,5
Publicada el 1 de febrero de 2025
La película más asquerosa,sangrienta,estúpida,todo lo malo que se pueda decir es esta!! Lo peor que he visto en mi vida spoiler:
cine
Un visitante
3,0
Publicada el 20 de abril de 2025
Lo que empezó pareciendo una película basada en una temática relacionada con la clonación y el adrenocromo, tan mencionado en el ámbito del primado negativo, ha terminado por representar una especie de alegoría gore de la sombra de Carl Jung. Pero, él, nunca habló del parásito como si lo hizo Carlos Castaneda.
La sombra de Carl Jung está basada en aquella parte de nuestra identidad que es rechazada por nosotros mismos por no considerarla apropiada y haber asumido, o valorado, como turbios o inapropiados ciertos aspectos de ésta. Ese rechazo constante de nuestra identidad terminaría por convertirse en nuestra sombra que nos delata cuando menos lo esperamos mediante la manifestación de algún acto que no identificamos como propio. Para Carlos Castaneda, esta sombra se densifica y se convierte en un ente que podría ser físico, el parásito. El parásito representa lo que no aceptamos de nosotros por desear exactamente lo opuesto de lo que somos. En el caso de esta película consistiría en rechazarse de pleno a uno mismo por reprocharse, con absurda vileza, haber envejecido.
La trama consiste en que deciden sustituir a la protagonista, Demi Moore, en su propio programa de televisión porque creen que está mayor para continuar en él. No puede soportarlo y termina seducida por una sustancia milagrosa que al consumirse clonaría sus células para así verse rejuvenecida.
Hoy día, un porcentaje muy elevado de películas y series pueden ser explicados a través de la tradición Hermética y la alquimia, astrología y la numerología. Ciencias milenarias degradadas a “asuntos frikis” muy convenientemente desde hace unos 100 años.
Por citar la primera película que me viene a la mente, Alien, el octavo pasajero, película que todos conocemos, usaba ya la simbología a la que el cine de todos los tiempos nos tiene acostumbrados. El número 8 representa la transformación de Escorpio, el planeta Plutón y la casa 8 en astrología.
En la película, el número de la calle en la que se consiguen la sustancias es el 53, cuyos dígitos suman 8, así como la tarjeta con la que se abren la puerta de acceso y la taquilla 503. La película está repleta de simbología numérica, aunque no insistiré demasiado en los números, trataré de destacar un par de detalles para después ceñirme al argumento, sin más.
Desde la numerología, el número de teléfono 909-555-0199 simboliza el fin de un ciclo de la ilusión en la que el alma ha estado atrapada en el engaño mientras el parásito nos ha mantenido controlados a través de creencias, hábitos y estructuras impuestas. Este número representa la llamada al despertar, soltar la narrativa impuesta y enfrentar al parásito con conciencia de lo que somos.
Posteriormente, durante el minuto 12 al 13, números que encierran también un significado elocuente cuya aclaración aquí demoraría en exceso, la protagonista se encuentra con una última oportunidad para no caer en la tentación de vender su alma al diablo. O, lo que es lo mismo, dejarla en manos del parásito.
De repente, aparece un viejo amigo de la escuela que le pide una cita y le entrega su número de teléfono escrito en un papel tras haberle halagado, previamente, diciéndole conservar aún su belleza intacta. El número que le entrega 323-555-0102 simboliza el momento en que el alma empieza a sospechar que el mundo material es una prisión. Es el primer susurro del conocimiento oculto (gnosis) que invita a cuestionar la realidad impuesta por las entidades que te mantienen en el engaño y por tanto temen tu despertar.
Entre la mente y el corazón decide seguir a la vanidad que no proviene del corazón sino de la mente.
El proceso de transformación se pone en marcha. Demi Moore se inyecta el producto y, tras desmayarse, sale de su columna vertebral su otro yo oculto, joven y deseado. Una chica veinteañera con las carnes en su sitio que triunfa con la experiencia de la protagonista. Mientras una vive, la otra duerme, alternándose así una semana tras otra. Como las fases de la luna que duran siete días, el octavo día reaparece una de las dos tras inyectarse la sustancia del poder de la transformación.
El humano y su parásito alternándose en este plano de existencia. Pero, mientras la protagonista duerme, no es consciente de lo que vive el parásito. Hecho que desmonta el motivo de esta película pretendido como el deseo de la protagonista que en vez de sentir ella en sus carnes, de nuevo, el éxito para recrearse en su vanidad lo cede a una parte de sí misma que ni siente, ni controla.
El parásito empachado de éxito se da cuenta de que no soporta a su yo humano. Decide inyectarle, mientras yace tendida en el suelo, para robarle sus propios días de vida. Pero debe haber un equilibrio energético entre las dos, deben seguirse las fases de la luna, conocimiento alquímico y que obedece a los ciclos naturales de la vida en la Tierra. Aunque, en la película, no se dice absolutamente nada de esto.
Lo que sucede es que Demi Moore comienza a sufrir un envejecimiento acelerado ya que la energía, de más, que se apropia su otro yo, el parásito, se consume en ella sin haber movido un dedo de su cuerpo yacente.
De este modo, se apela al principio de dualidad del libro el "Kybalion" que se basa en que todo cuanto existe lo hace definido por sus dos opuestos que se tocan. Volvemos a otro conocimiento alquímico basado en que debe respetarse un equilibrio entre ellas, el “bien” y el mal, la verdad y la mentira. Equilibrio en el que no hay ni puras mentiras, ni puras verdades sino un gama intermedia y gradual entre ambos polos. Todas las verdades son semi verdades, o semi mentiras, dentro de la misma escala gradual.
Debe existir un equilibrio entre los dos para evitar la polarización que daría lugar a una existencia efímera y fatídica en la que uno de los dos polos acabaría fagocitando al otro.
Ambas comienzan a sabotearse la vida de la otra durante su semana de existencia observando horribles panoramas en su entorno tras su despertar. Por ello, llaman al proveedor de la droga transformadora como si de Dios se tratase, como si fuera él quien tuviera que decidir por ellas, como la voz de su conciencia o su propia voluntad. Evidentemente, están llamando al demiurgo, demonio o ángel caído cuyo eterno objetivo es el de imitar a dios. Haciendo caso omiso al hecho de que el poder de generar de la nada se encuentra junto al espíritu y no separado de él.
Entramos, aquí, en una matización cuya explicación daría para escribir un libro, pero, básicamente, se reduce a la idea de que llevamos siglos acostumbrados a delegar nuestro poder en falsas creencias y la adoración de imágenes o iconos ajenos a nuestro auténtico poder interior. El insidioso concepto de la religión como dogma obviando el verdadero significado de la palabra, religar. Descubrir en nosotros mismos el espíritu en busca de su unión con la materia. Se trata de la idea de que dios es amor, lo cual, no nos convertiría en seres extremadamente humildes y pusilánimes, sino en activos defensores del amor.
Llega un momento en la película durante el sabotaje mutuo entre las dos en que la protagonista ha envejecido tanto que adopta el deplorable aspecto de anciana de 120 años. Por tanto, decide acabar con la vida del parásito que yace dormido en el suelo, pero se arrepiente. En dicho momento, despierta el parásito y le sorprende con la jeringa letal medio vacía sujeta en la mano e interpreta lo obvio. Así que se levanta del suelo y le propina a la anciana una insistente y brutal paliza que no soportaría ni el mismo Rocky Balboa y, tras ello, parte al estudio para grabar el tan ansiado programa de Nochevieja. De repente, comienza a perder varios dientes frente al espejo del camerino, así que decide regresar a la casa y administrarse el resto de la dosis de clonación de, estrictamente, un solo uso. Después de hacerlo, se transforma en una masa ingente de carne adquiriendo un aspecto deforme que nada tiene que envidiar al hombre elefante con la agravante de tener como un apéndice en la espalda, concretamente, la cara de Demi Moore gritando. Vuelve al plató de cine ocultando su aspecto y cuando se escucha su voz en el micrófono todo el mundo grita, acabad con el monstruo. Revientan al parásito y éste riega con su sangre a todo el público presente. Lo siguen reventando, pero se regenera. Decide huir y lo atropella un camión esparciendo sus restos por el suelo. Solamente permanece el rastro de la cara de la protagonista que al ver su estrella en el suelo del paseo de la fama decide sonreír y exhalar su último aliento sobre ella.
El final parece remarcar la vanidad extrema de la protagonista que aprovecha hasta el último aliento vital para rememorar aquellos pasados momentos de gloria sobre la estrella que una vez la encumbró. Lo hace rodeada de tres palmeras en forma de triángulo desde donde un rayo de luz del sol vuelve a hacerla brillar.
Lo que esta película representa, en mi opinión, es una nueva manera sutil e inteligente de interpretar cómo el demiurgo en forma de parásito trata de imitar al humano apoderándose de su cuerpo. El parásito dejaría de habitar el cuerpo humano para darse exactamente el proceso inverso, es decir, un humano parasitando al propio parásito. Además, rodeado en pleno escenario de decenas de chicas entre quienes ilusoriamente pretendería pasar desapercibido. Nos habrían mostrado un parásito dándose un baño de masas y, al acto, tras haber sido golpeado, compartiría toda su roja esencia sobre los rostros de los espectadores presentes.
No faltando la presencia de sangre durante toda la película, este final tan rematadamente gore parece sobrar. Son momentos de violencia gratuita que recuerdan a la psicopatía de Tarantino, pero con la diferencia de tratarse de escenas en las que el protagonista no es humano. Es un parásito. Todas estas escenas finales son surrealistas, desagradables e incapaces de despertar un mínimo de empatía en el ser humano, ya que el verdadero protagonista es la oscura sombra del parásito, el otro lado de la luz. El eterno imitador de la conciencia humana se acerca más que nunca a su deseo mediante su propia experiencia densificada en un monstruo que contiene al humano.
La grabación de este sórdido espectáculo podría, únicamente, suscitarle placer y deleite al mismísimo parásito. Por tanto, parece haberse dirigido obedeciendo los pormenores exigidos por éste, representados explícitamente en ciertos momentos estratégicos del montaje final. Detalles en los que se observa, casi en una misma toma, una recreación compulsiva y exacerbada en presentar carnes arrugadas en contraste con turgentes carnes de juventud. Una exhibición de contrastes que parecen juzgar y castigar una vanidad humana tergiversada y enfermiza que no se corresponde con la realidad.
La repugnante violencia gratuita que el espectador presencia sin cesar no proviene de una mente racional humana. Más bien de quienes pretenden achacar su propia frialdad y falta de corazón al ser humano como si se tratase de una cualidad inherente al mismo. Comienza a ser una constante representar al ser humano de una forma cada vez más decadente en los medios audiovisuales.
Las películas, hoy, no suelen estar dirigidas por un solo director, hay muchas cabezas pensantes detrás. Muchas de estas películas son auténticas obras de arte en cuyo montaje final se plasma con sutileza, en unos casos, y mal gusto, en otros, la intención de quien manda entre bastidores. No captar dichas intenciones no quiere decir que no existan, significa que podríamos no entenderlas. Asuntos turbios como el que nos ocupa no son fáciles de asimilar, aunque ellos sí hayan sido capaces de transmitirlo.
RICARDO RODRIGUEZ DIAZ
RICARDO RODRIGUEZ DIAZ

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4,5
Publicada el 17 de septiembre de 2024
Un gran filme, de gran pragmatismo con respecto a la vida personal y en el interior de a quienes consideramos "ídolos" del esquema publico, un poco radicalizado el punto de vista del hombre al que se le presenta en su totalidad como un cerdo y como una pésima figura. pareciera atender mas a un revanchismo personal de la dirección, pero aun así creo que embona de buena manera dentro de la construcción de la trama. Agregar que personalmente yo me sentí incomodo en ciertos momentos de la película, no es para todos.
Carlos P
Carlos P

1 críticas Sigue sus publicaciones

0,5
Publicada el 2 de noviembre de 2024
Horrible, la peor película que he visto en el cine. No me salí de la sala por el dinero pagado.... La idea mola, pero la ejecución... Es una ida de olla potente ... Todo el rato con primeros planos de culos, poses... Me pareció excesivo
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