Brigitte Bardot fue uno de los grandes iconos del cine y la cultura del siglo XX, y era admirada por su belleza y por una actitud libre y provocadora que rompió con los moldes en los años 50 y 60. En lo más alto de la fama, decidió dar un giro radicar a su vida y alejarse de los focos. Cansada de una industria que la utilizó y del acoso mediático que cuestionó su maternidad en los 70, abandono el cine para entregarse por completo a la defensa de los animales y del medio ambiente, convirtiéndose en una activista firme.