El preestreno tuvo lugar en el Festival de Venecia.
Angelina Jolie, que se negó a ser doblada y quería interpretar ella misma las canciones, recibió clases de ópera durante siete meses para prepararse para su papel. Para las escenas ambientadas en la época dorada de Callas, se utilizó entre el 90 y el 95 % de las grabaciones originales de Callas, y Jolie sincronizó los labios con estas canciones. Sin embargo, la voz de Jolie cobra protagonismo durante el acto final de la película.
Angelina Jolie fue la primera y única opción de Pablo Larraín para interpretar a María Callas, y él no habría dirigido la película sin ella.
La película recibió una ovación de ocho minutos tras su estreno en el Festival Internacional de Cine de Venecia, especialmente por la interpretación de Angelina Jolie.