SensaCine adapta las notas de cada medio con una puntuación de 0.5 a 5 estrellas.
críticas de medios
Cinemagavia
por Pablo Veiga Carpintero
"No pretende convertirse en un gran drama romántico de emociones desbordadas. Su fuerza reside precisamente en lo contrario, en la capacidad para mostrar cómo algunos afectos sobreviven durante décadas gracias a la complicidad, la admiración y la escritura."
La crítica completa está disponible en Cinemagavia
Cinemania
por Miguel Ángel Romero
"Una ópera prima que imprime madurez y solvencia al trasladarnos a mundos circenses repletos de magia, colores sepia y lazos familiares."
La crítica completa está disponible en Cinemania
La razón
por Carmen L. Lobo
"Quizá algunos personajes secundarios merecían haber tenido un mayor recorrido."
La crítica completa está disponible en La razón
Cine con Ñ
por Candela Victoria Moyano
"Un drama romántico que reimagina la relación entre la poeta canaria Natalia Sosa Ayala y la trapecista Pinito del Oro."
La crítica completa está disponible en Cine con Ñ
El País
por Javier Ocaña
"La necesidad de adrenalina en el trapecio de Pinito apenas se despliega en una frase, sin que pueda vislumbrarse por el propio relato, ya que a la directora poco le interesa esa vertiente, en una película de tonos grisáceos, como reflejo de la España y las Canarias de aquellos años, pero que casi siempre luce demasiado acartonada."
Cinemagavia
"No pretende convertirse en un gran drama romántico de emociones desbordadas. Su fuerza reside precisamente en lo contrario, en la capacidad para mostrar cómo algunos afectos sobreviven durante décadas gracias a la complicidad, la admiración y la escritura."
Cinemania
"Una ópera prima que imprime madurez y solvencia al trasladarnos a mundos circenses repletos de magia, colores sepia y lazos familiares."
La razón
"Quizá algunos personajes secundarios merecían haber tenido un mayor recorrido."
Cine con Ñ
"Un drama romántico que reimagina la relación entre la poeta canaria Natalia Sosa Ayala y la trapecista Pinito del Oro."
El País
"La necesidad de adrenalina en el trapecio de Pinito apenas se despliega en una frase, sin que pueda vislumbrarse por el propio relato, ya que a la directora poco le interesa esa vertiente, en una película de tonos grisáceos, como reflejo de la España y las Canarias de aquellos años, pero que casi siempre luce demasiado acartonada."