Micaela y Santiago, una pareja adolescente de un pequeño pueblo uruguayo, atraviesan juntos los desafíos de su primer gran paso en la relación. Con nervios, curiosidad y la incertidumbre propia de la juventud, descubren cómo crecer juntos, aprender a comunicarse y afrontar sus emociones.
La historia muestra con sensibilidad la intimidad, la confianza y la conexión emocional en los primeros momentos importantes de una relación, mostrando la ternura, la vulnerabilidad y el aprendizaje que acompañan a las experiencias que marcan la adolescencia.