Inspirado en hechos reales, este drama ambientado a finales de la Segunda Guerra Mundial se sitúa en un pequeño pueblo del noreste de Alemania. Tras la orden del régimen nazi de no dejar nada vivo para el enemigo, la comunidad queda habitada únicamente por mujeres, niños y pocos hombres. A pesar de la amenaza, los aldeanos intentan mantener sus costumbres cotidianas confiando en que el conflicto termine bien. Sin embargo, la aparente normalidad se quiebra cuando el río empieza a arrastrar cadáveres sin identificar. Sin saber cuándo llegará el enemigo, los rumores llenan el silencio y siembran un temor superior a la propia amenaza externa. La película explora la desintegración del orden social y la paranoia desatada en la población ante la inminente ocupación. Dirigido por el cineasta alemán Tony Valh, el largometraje está producido por Martina Haubrich y Ewa Puszczyńska.