Vaiana
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Elvis Del Valle
Elvis Del Valle

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4,5
Publicada el 25 de julio de 2026
Aun con el mundo animado de Moana en desarrollo, Disney tomó la que fue sin duda la idea más precipitada que se la haya ocurrido para esta nueva franquicia. Moana tardo un poco en tener una secuela que se planteó como una serie, pero fue reestructurada como un largometraje que explora más el lore. La versión animada presentó un mundo con una mitología que aún se estaba construyendo y que llevaría tiempo completarse. Durante ese desarrollo, Disney no quiso esperar el momento para llevar el mundo de Moana a la acción viva y decidió hacerlo justo cuando aún se estaba desarrollando la segunda película animada. Esta versión en acción viva de Moana se convirtió en uno de los casos más peculiares del mundo del cine porque hablamos de una película que se hizo antes de que su predecesora pudiera envejecer lo suficiente para alcanzar el estatus de clásico. La franquicia de acciones vivas basadas en clásicos animados de Disney se había caracterizado por rehacer o reinventar obras animadas previas a los 2000. Solo Lilo & Stitch había sido la única de los años 2000 en ser rehecha en esa franquicia y la segunda acción viva de The Lion King incorporó un elemento de la serie animada que se produjo en los 2010. Con Moana ha sido un caso distinto porque decidieron rehacer una película de la década de los 2010 y que para entonces solo tenía 10 años.

No es la primera vez que rehacen una película preexistente en tan poco tiempo porque existen casos de películas que tuvieron recreaciones a tan solo pocos años de haberse hecho la versión original. Estos fueron los casos de Ringu, Ju-On, Martyrs, El Secreto De Sus Ojos, Les Intouchables y El Desconocido entre otros. El caso más curioso de todos fue la versión española de Drácula que se produjo al mismo tiempo que la versión de Bela Lugosi y ambas habían sido producidas por Universal. Esta versión de Moana sería el equivalente de esos casos en cuanto al lapso de tiempo, pero en cuanto al parecido con la obra original, esta película está al mismo nivel que la versión española de Drácula y la versión noventera de Psycho realizada por Gus Van Sant. Cualquier cinéfilo experto en la materia lo entenderá fácilmente. La historia de la película es exactamente la misma que la versión animada y no existe mucha diferencia. Mantiene el mismo uso de la mitología polinesia como fuente de origen mantiene una fuerte fidelidad a la forma en que se retrató en la película animada. Las diferencias con la versión original son minúsculas y apenas puede notarse las diferencias. Los diálogos siguen siendo los mismos, aunque unos pocos se modificaron y se agregaron algunos diálogos extra. Eso también se puede notar en las líricas de algunas canciones como Shiny donde se cambiaron algunas líricas por unas nuevas. La música sigue siendo la misma y en las canciones la música fue rehecha con mucha precisión para ser igual a las versiones originales. El canto en las canciones también tiene sus diferencias debido a que los intérpretes han cambiado un poco el tono para no replicar con mucha exactitud el tono de las canciones originales. Nada más la partitura de Lin-Manuel Miranda ha sido reutilizada en su totalidad sin hacer muchos cambios. Lo cierto es que esta película se aferra muchísimo a su predecesora, mientras las acciones vivas anteriores a veces reinventaban sus versiones originales o les hacían algunas modificaciones para extender o mejorar la historia original. Esta versión de Moana prefiere limitarse a replicar la misma historia sin tener que modificarla o mejorarla. Eso fue un impedimento para que la película pudiese tomar riesgos que habrían mejorado la versión animada o al menos aplicar nuevas ideas que enriquecieran la historia más aún.

Aun replicando el mismo argumento, lo que si se puede notar es que en aspecto visual luce un poco diferente a su predecesora. Se usaron los mismos estuarios, los mismos colores y se replicaron exactamente igual el 90 por ciento de las escenas. Como se trata de una película en acción viva, la fotografía, los efectos visuales y el hiperrealismo le dieron un aspecto visual que se siente distinto a lo que la animación había transmitido en la película original. Aquí yace una gran diferencia y es que esta película usa un realismo que le da una sensación de ser una fantasía épica sin importar cuanto se haya copiado del material original. La película animada comenzaba con un prólogo hecho con animación tradicional siguiendo la estética de un cuento infantil. La acción viva cambió eso por un prólogo mucho más potente que encaja con la temática mitológica. El prólogo incluye un cameo de las serpientes marinas de Nalo que habían sido introducidas en Moana 2 y solo una de ellas fue vista en el prólogo de la versión animada. No se puede decir mucho sobre la representación a la cultura polinesia porque está muy bien conseguida en la producción y se aprecia muy bien en los detalles igual que en la versión animada. El elenco muestra también diferencias con los personajes animados, pero todos ellos encajaron muy bien con los roles que se le han otorgado. Tui sigue siendo el jefe que se preocupa por la seguridad de su pueblo y su hija. La película descartó la escena donde impide que Moana se suba a los camakaus y la discusión que tiene con Moana fue aligerada. Tala sigue siendo la misma anciana que pasa a ser el espíritu guía de Moana y Rena Owen la interpreta muy bien. Catherine Laga'aia en el rol de Moana encajó bastante bien aunque puede que su actuación tenga algunos tropiezos. Era de esperarse debido a que Catherine recién se había iniciado en el mundo del entretenimiento con la serie The Lost Flowers Of Alice Hart. Esta es la primera vez que Catherine protagoniza un largometraje y aunque puede que no este muy a la altura de Auli'i Cravalho, supo capturar el espíritu aventurero y la determinación de Moana. Sus mascotas Pua y Heihei fueron traídos a la vida de forma muy acertada. Pua fue retratado como un cerdito real que conserva la misma ternura de su contraparte animada, pero también fue dejado como un personaje menor. Aquí la película comete el mismo error que su predecesora y es dejar a Pua como un personaje menor. El gag más acertado que pudieron hacer con el personaje fue cuando la abuela Tala le dice a su nieta que culpe al cerdo por el incidente con la camakau. En la película animada se hizo como un gag liviano y aquí le aumentaron la gracia al mostrar la reacción de Pua. A Heihei le dieron el mismo provecho que en la versión animada actuando como alivio cómico. No se diferencia en nada a su contraparte a excepción de que al momento de presentarlo, es un polluelo que crece unto a Moana. En la película animada ya era adulto cuando Moana era niña, pero este cambio tiene sentido dado el tiempo de vida que tienen los gallos. Darle a Heihei un diseño hiperrealista fue un buen acierto para que siga manteniendo la misma gracia de su contraparte animada. Algunos gags con este personaje se modificaron. En la versión animada interrumpe a Moana un par de veces al tratar de salir de la bodega de la camakau, mientras que en esta película la interrumpe solo una vez y ella toca la bodega con el remo. Otro gag modificado fue que Heihei es capturado por los kakamoras al tragarse el corazón de Te Fiti, pero aquí ellos se apoderan del corazón antes de que Heihei se lo tragara completo. Al ir avanzando la película se pueden notar algunas diferencias visuales como un cambio en el montaje musical de Where You Are y How Far I'll Go. En el primer encuentro que tiene Moana con el océano aquí ella es una niña de seis años mientras en la versión animada era apenas una bebe. Las tareas que tiene Moana con los aldeanos de Motunui se descartaron y se cambiaron por una nueva. En la película animada Moana se lastima el pie al atorarse en un coral mientras que esta versión eso ocurre con una soga. Cuando Moana va a hablar sobre el corazón y los navegantes, se lo dice solo a Tui mientras en la versión animada lo hacía enfrente de todos los presentes. En la película se descartó el montaje animado que aparece en la versión animada cuando Tala le explica a Moana por qué los ancestros de Motunui dejaron de navegar. En la escena de la cueva donde yacen las camakaus hay unos toques que fueron beneficiosos para la atmosfera. Los planos de las antorchas funcionan mejor que en la versión animada y fue buena idea mantenerlas encendidas durante el resto de la secuencia, ya que en la película original estas se apagaban al terminar el flashback. Cuando Moana está por tener la visión de Tautai Vasa, se pueden ver las pinturas de la pared moviéndose y eso fue un buen toque visual. Esta película menciona el nombre de Tautai Vasa y eso era algo que la película animada no había hecho hasta la secuela. Incluso Maui también lo menciona y recalca que el collar de Moana le pertenecía a Vasa. Esto da una idea de que Mai y Tautai Vasa quizás se conocieron en el pasado.

Maui pudo volver a ser interpretado por Dwayne Johnson y eso se volvió algo bastante favorable para la película. Aunque no hace expresiones caricaturescas o exageradas, todavía sigue teniendo el mismo carisma que Johnson le había otorgado en la versión animada. Varias características esenciales del personaje se conservaron como su egoísmo y esa autopercepción de ser un gran héroe. Mantuvieron intacta su historia de ser alguien que trató de satisfacer la codicia de los humanos para ganarse su aprecio. El momento en que Maui habla de su pasado la película usa una secuencia de estrellas y constelaciones que aportan bastante a la emotividad. Es una secuencia que se siente melancólica e inspiradora. Las hazañas de Maui son retratas en sus tatuajes y también en la secuencia musical de You're Welcome igual que en la versión animada. Esta secuencia se materializó de forma diferente apelando bastante al surrealismo. Aquí el Mini Maui parece que incluso puede interactuar con los personajes Mini Maui fue recreado tal cual en la versión animada y sigue teniendo el mismo rol de ser la conciencia y honestidad oculta de Maui. Aparte de respetar los tatuajes, también hicieron lo mismo con el cabello. Aunque se ha llegado a cuestionar el cabello que Maui usa en la película, era algo que no podía faltar. De las pocas diferencias que hay con su contraparte animada, la más evidente es que se transforma en un tiburón cabeza de martillo en vez de un tiburón blanco. Esto también se aplicó en el gag de Maui tras escapar de Tamatoa. En el enfrentamiento con Te Ka, las transformaciones usadas como gags también se dejaron de lado y Maui se convierte en un jabalí en vez de una lagartija. El jabalí supuestamente es una referencia a Pumba de The Lion King, ya que en la película animada hubo un momento en que Maui se transformó en reno haciendo referencia a Sven de Frozen. Otro gag modificado fue Maui convirtiendo sus piernas en una cola de tiburón y aquí la cola fue reemplazada por tentáculos. La estatua de Maui en la isla donde fue exiliado también tuvo un cambio. Mientras en la película animada era una escultura que iba de la cintura a la cabeza, aquí es una cabeza que recuerda a los Moai de la isla de Pascua. Al momento en que aparecen los kakamoras, ya tienen su maquillaje de guerra puesto mientras en la película animada eso era dejado como sorpresa. Los kakamoras fueron diseñados con bastante fidelidad y mucho más detalle. Tienen el cuerpo más expuesto y se puede notar que tienen pelo, lo cual eso ya es una alusión a una de las características de los kakamoras en los mitos. Además, se nota que en vez de usar armaduras de coco, más bien usan mascaras y cascos hechos de coco.

Al momento de ir a buscar el anzuelo, se empiezan a notar unas diferencias más evidentes. La pesadilla que tiene Moana sobre la destrucción de Motunui está montado a modo de una visión similar a las Paul Atreides en Dune. Tiene poco parecido con la pesadilla de Moana en la película animada. También modificaron la isla donde se encuentra la entrada al Lalotai. Mientras en la versión animada es un gran acantilado que los protagonistas escalan hasta la cima, en la versión acción viva es una isla normal con géiseres. La entrada hacia el Lalotai tuvo un rediseño bastante llamativo y no es abierta con cánticos y un salto como en la versión original. El Lalotai fue rediseñado como un reino subterráneo mientras en la versión animada era un inframundo oculto bajo el océano, pero se mantuvo la estética colorida. También se cambiaron a las criaturas que se habían visto en la versión animada. Nada más Tamatoa fue conservado tal cual teniendo de nuevo a Jemaine Clement interpretando la voz del personaje. La personalidad de Tamatoa y su posible historial con Maui se mantuvo intacta. Tamatoa fue diseñado con un nivel de hiperrealismo que raya en lo bizarro. En la película animada tenía características que en la vida real podrían considerarse grotescas, pero se pulieron para darle suavidad. En esta versión acción viva Tamatoa tiene una apariencia mucho más grotesca y horrenda que de forma irónica sirve para entender más su obsesión con los objetos brillantes. Teniendo en cuenta la lírica de Shiny, está claro que Tamatoa tuvo una vida miserable en sus inicios hasta que el brillo lo hizo sentirse feliz y bello. Tamatoa sabe que es una criatura grotesca y utiliza los objetos brillantes para ocultar su fealdad. Tamatoa se ha negado a aceptar quien es en realidad y al poseer esos objetivos y una gran cantidad de tesoros, se autopersibe como un ser bello y digno de prestigio. Eso contribuye bastante a su narcisismo y complejo de superioridad que ciegan su capacidad de ver la realidad. Tamatoa niega su propia fealdad al sentirse lleno de glamour y es capaz de infligir daño en quienes lo contradigan. Aunque el diseño puede no ser tan agradable como el de su versión animada, juega bastante a su favor como un personaje corrompido por la avaricia que trata de disfrazar su fealdad con lujos. Las palabras que le había dicho su abuela según la lírica de Shiny cobran más sentido en esta película y demuestran que Tamatoa solo usa una máscara imaginaria que no puede disfrazar su fealdad externa e interna.

Llegando al momento de enfrentar a Te Ka, la película no muestra casi ninguna otra diferencia con la versión animada. El entrenamiento de Maui y Moana es retratado de forma distinta. En la película animada Maui intenta volver a dominar su poder de transformación a la vez que le enseña a Moana el wayfinding. En la acción viva ambas lecciones están separadas. Primero se ve a Maui tratando de dominar su poder y después de que lo consigue pasa a enseñarle a Moana el wayfinding. El enfrentamiento con Te Ka es exactamente igual y se quitó la parte cómica que Maui aporta al enfrentamiento en la versión animada. Esto igual funciona para que el enfrentamiento se pueda tomar mucho más en serio. Te Ka fue retratada exactamente igual y Weta FX hizo un muy buen trabajo en ello. En la película animada, Te Ka fue diseñada con muy buenos detalles y es un personaje que se podía recrear nuevamente en la acción viva. El enfrentamiento tiene la misma energía y potencia de la versión animada a la vez que consigue adaptarse al ambiente de fantasía épica que esta acción viva venía pronosticando. Te Fiti fue rediseñada con un balance entre el hiperrealismo y el realismo. En la película animada se puede apreciar que tiene características más humanas. En la versión acción viva tiene una figura humanoide, pero le dieron bastantes detalles que hacen que se sienta como un ser vegetal sacado de los mitos y leyendas. Eso contrasta muy bien con la temática mitológica de la película. Te Fiti tiene una sensación de misterio y omnipotencia que suma bastante a su imagen como deidad divina. Su contraparte animada tiene una estructura bastante suave y esta versión acción viva tiene una estructura más detallada que funciona para el formato de la película. Además, el momento en que Moana y Maui interactúan con ella lo hacen parados sobre tierra y no en la mano de Te Fiti como en la versión original. Como ultimo detalle extra, la película ofrece un vistazo a la ceremonia de coronación de Moana que no se había visto en la versión animada y mostrando más claramente a Moana colocando la caracola en la cima de la pila de rocas. Esta escena adicional aporta bastante a la conclusión de la película. La secuencia de créditos finales es diferente al de la versión animada, agregaron la nueva canción Along The Way para cerrar y descartaron la escena postcréditos de Tamatoa mencionando a Sebastián de The Little Mermaid.

Los pequeños cambios que se le han hecho a la película brindaron un poco de aporte a la historia preexistente, aunque sin ofrecer una extensión que profundice lo suficiente el mundo de Moana. Las acciones vivas que se han hecho de Cinderella, Beauty And The Beast, The Lion King, Aladdin, Lady And The Tramp o The Little Mermaid presentaron algunas nuevas ideas o situaciones que sirvieron para expandir más las historias originales y el lore establecido. Poco de esto se pudo aplicar en Moana y con más nuevas ideas pudo haber presentado una versión mejorada de lo visto en la versión animada. Podría hasta haber superado la versión animada, pero prefirió mantenerse a su mismo nivel. La verdad es que por más que sea una copia de la versión animada, al final termina estando a su altura. Decir que es una copia desalmada es algo que no tiene argumentos válidos porque tiene bastante de la versión original. Tiene la misma emotividad, el humor más regulado, escenas potentes y lo más importante es que conserva la misma sustancia de la versión animada. No se podrá notar si se ve esta película de forma superficial y más sabiendo que su atmosfera visual es distinta. Pero conociendo la sustancia que tiene la versión animada se puede notar que fueron capaces de replicar esa sustancia. Eso se logró debido a que contó con algunas de las mentes detrás de la versión animada. No solo tuvo a los guionistas Jared Bush y Dana Ledoux Miller para actualizar el guion original, sino que los mismos Dwayne Johnson, Auliʻi Cravalho y hasta Lin-Manuel Miranda ejercieron como productores. Estas figuras conocían bastante bien el mundo de Moana y sabían cómo plasmarla a la acción viva sin que se perdiera la sustancia. Así que por ello esta película está a la altura de su predecesora.

Moana (2025) es realmente una buena película y una digna sucesora. El asunto es que llegó demasiado temprano y eso hace que sea la recreación más innecesaria que Disney haya producido. De haberse hecho otros 10 años más tarde, hubiera sido diferente. Es bastante fiel a su predecesora y eso tendría que ser algo bueno. La ironía es que al igual que con Psycho de Gus Van Sant, eso se vuelve otro ejemplo de que ser demasiado fiel puede ser una desventaja según lo que la audiencia espera ver. Aunque dado que las acciones vivas anteriores de Disney fueron criticadas por ser iguales o no a sus predecesoras, no se puede esperar cumplir con las exigencias de un público que no sabe lo que quiere. A pesar de todo ello, esta versión de Moana es lo que la versión animada merecía por más que no la necesitara. Mi calificación final para esta película es un 9/10.
Arturo Jr Hurtado
Arturo Jr Hurtado

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1,5
Publicada el 14 de julio de 2026
Ya se estrenó el innecesario live action de Moana para demostrar que Disney la sigue embarrando. Llevamos ya varios años, desde el 2018-2019, viendo cómo el estudio mete mano a sus clásicos animados para volverlos "reales", y la cosecha ha sido bien despareja. Ahí tenemos al Rey León, a Aladdín y a la Bella y la Bestia como los que se podrían salvar del naufragio (llamémoslos los salvavidas de la fórmula). Pero del otro lado está el infierno: Pinocho, Peter Pan y Wendy, Blancanieves... verdaderos fracasos, auténticas barbaries artísticas que yo preferiría no haber visto. Y ahora le tocó el turno a Moana, que al menos en la taquilla viene con un paso más modesto comparado con esos desastres.

¿Para qué? La película original es del 2016. Este remake llega apenas diez años después. Y para rematar, llega solamente diecinueve meses después de Moana 2. O sea que no estamos hablando de una necesidad artística, sino de una industria exprimiendo una franquicia exitosa antes de que exista siquiera un motivo legítimo para volver a contarla. Disney se excusa diciendo que quería llevar la historia a una nueva generación, representar físicamente las islas del Pacífico, trabajar con comunidades locales y usar actores polinesios reales. Me parece bien el gesto, sí señor, pero es que la "nueva generación" de la que hablan sigue siendo la misma gente que vio la Moana animada hace apenas una década. Así que no vengan con ese cuento.

Rescatemos cosas. El rodaje, por ejemplo, tiene sus puntos a favor. Se filmó principalmente en Hawái, con Thomas Kail arrancando en escenarios reales, aunque después terminó transformando por completo la sensación del océano frente a lo que vimos en la animación. Y aquí sí hay que reconocerle algo grande a Disney: encontraron a Catherine Lagaʻaia, una actriz prácticamente desconocida, en lugar de tirar por una estrella de Hollywood ya hecha. Esa jugada me recuerda mucho a lo que hicieron con Rachel Zegler o con Halle Bailey, y para mí fue de las grandes sorpresas de la película.

También salvo que, al estar interpretada por actores de carne y hueso, la relación entre Moana y Maui gana cierto peso emocional respecto a la animación. Esa humanidad pudo haber sido la verdadera razón para volver a contar esta historia. El punto es que ni Disney ni la película terminan de explotar esa excusa lo suficiente como para justificar su existencia.

En cuanto a los personajes, la psicología de Moana sigue intacta: su conflicto nunca es romántico, siempre es existencial. Ella se pregunta quién está llamada a ser, y por eso se lanza al mar, buscando reconciliar la tradición con el cambio. Maui, por su parte, sigue funcionando como espejo del ego más que como un mentor, y todo su arco gira en torno a entender que su valor no depende de que los demás lo admiren. Pero es que esto es exactamente lo mismo que ya vimos en 2016. Es una repetición, de la repetición, de la repetición.

Ahí está el gran problema. Lo poco que le está gustando a la gente de este remake es exactamente lo mismo que hizo triunfar a la Moana animada (la representación cultural, la música, la protagonista). De ahí para allá no hay nada más. No hay un solo elemento que diferencie de verdad al live action de su versión animada y que valga la pena resaltar. Se siente como un calco casi plano por plano, sin una justificación artística real detrás, dependiendo demasiado de lo que ya se había construido antes. E incluso, quitando momentos que le añadían algo de magia a la película animada.

Lo que nunca me voy a tragar tan fácil es a Dwayne Johnson. A mí La Roca nunca me ha convencido como actor. Es un tipo que no logra gestualizar emociones más allá de hacerse el guapo. Aquí interpreta a Maui luego de haber puesto su voz en la versión animada. Según Kail, Johnson se comprometió muchísimo con reinterpretar al mismo personaje en dos medios completamente distintos. Compromiso que se debe reconocer, pero personalmente nunca voy a ver con convencimiento el resultado final de una interpretación suya.

Una de esas secuencias es cuando Moana y Maui llegan a Lalotai (el reino de los monstruos) y spoiler: la película se salta por completo la introducción de su versión original. Van derecho donde Tamatoa, el cangrejo gigante obsesionado con los tesoros, y ya.
Fatal. Porque esa secuencia era de las más hermosas y mejor construidas de la animación original, pero aquí decidieron borrarla del mapa.

También hay tramos donde mezclan secuencias muy animadas con el mundo real, buscando generarle dinamismo y algo de originalidad a la propuesta. Pero no me terminan de funcionar: en lugar de sumar, esas secuencias con detalles tan animados rompen la inmersión de lo que se supone debería sentirse como un mundo real.

Esta Moana en live action no logra atrapar lo que la versión animada del 2016 nos transmitió en su momento. Y que sus destellos se queden en aspectos como el reparto y las interpretaciones genuinas dice mucho de lo corta que se queda frente a una película original que sigue siendo, sin discusión, muy superior.
Ismael El Molina (El Molina)
Ismael El Molina (El Molina)

11 críticas Sigue sus publicaciones

3,0
Publicada el 18 de julio de 2026
Es entretenida y para niños está muy bien.
Pero tiene muchísimas escenas de musicales donde cantan y se hace muy tediosa pero el argumento es entretenido. Y el personaje del pollo es muy gracioso.
Ruth T.
Ruth T.

1 críticas Sigue sus publicaciones

5,0
Publicada el 23 de julio de 2026
Me parece increíble que la gente de malas valoraciones a esta película. Para mí, uno de los mejores live action de Disney. Por no decir el mejor. Un live action, de Disney, es para que sea igual que la película, pero real. No sé qué no entiende la gente, sobre esto. Para mí, la mejor de los live action. La escena, las canciones, el escenario, los efectos..... Increíble.
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