Sean (Jason Patric), un exmarine de Texas, se enfrenta a la peor pesadilla de un padre cuando su hija mayor, Leigh, es secuestrada junto a una amiga durante un viaje por carretera cruzando la frontera con México. Mientras su familia decide confiar en la policía local, Sean está convencido de que las autoridades mexicanas están compinchadas con los secuestradores. Ante la incapacidad de la justicia estadounidense para intervenir, decide investigar por su cuenta al cartel "Los Mercenarios" y a su cabecilla, Garza. Cuando Sean intenta llamar su atención públicamente a través de los medios de comunicación, el líder criminal envía a su hermano y a un grupo de sicarios a su propio rancho en EE. UU. para asesinarlo. Sin embargo, gracias a su letal entrenamiento militar, Sean logra repeler el ataque y, con el apoyo de su antiguo compañero de armas Max (Cam Gigandet), decide emprender el rescate de su hija por su propia cuenta.