Se les ha ido de las manos.
Se intenta vender la de la introducción típica de 'Scream' y ya no sé si como algo realmente novedoso o como para cumplir la tradición. La estructura resiste más que el arco de personajes, pero el tiempo le pasa factura porque cada vez es más evidente y más fea. Siempre lo mismo, de la misma forma, con las mismas tonterías y sin novedad alguna. Al menos el juego inicial de la lámpara en las alturas me gusta. Por un instante, quizá, haya algo distinto y mejor. Pero cada entrega es un espejismo de lo anterior.
Desde muy temprano, la narrativa cae en conflictos que a mí nunca me han interesado en el cine: la hija que rechaza a la madre bajo la premisa de una sobreprotección debido a un pasado trágico y traumático. Son historias que deberían serme "tiernas" y que me hagan entender --supongo-- la lógica de los padres, pero es que me agotan. Es un motor dramático desgastado, automático y sin matices que me aporten a su complejidad emocional, la cual no hay y ni siquiera consigue que me implique.
Pero lo que de verdad me destruye y me hace odiar desde el primer cuarto de hora este fracaso cinematográfico, es el no saber soltar a sus personajes. La constante resurrección de figuras icónicas no la siento como un homenaje, sino como una renuncia a la aceptación. El mantener una saga "viva" de esta manera, es lo que la mata y le sale caro.
Las escenas de enfrentamiento tampoco escapan: repite una coreografía ya conocidísima, donde el "bueno" roza la victoria para fallar en el último segundo, mientras el antagonista parece operar siempre sin demasiadas complicaciones. Es una repetición mecánica que siempre he criticado en todas y cada una de las películas que he visto en mi vida.
A no ser que en un futuro hagan 'Scream 8' y sea aún peor que esta, este caso es el más débil con diferencia de toda la franquicia, y mira que la saga no es para tirar cohetes. A mitad de metraje empiezo a mirar el reloj, desconectando rápidamente e incapaz de sostener el interés ante lo que es una acumulación de decisiones idiotas e incoherentes.
Como no podía ser de otra forma, se remite de nuevo a la lógica de las secuelas. Esta vez, el término utilizado es "retconeo", palabra que descubro al escucharla: reconfigurar un relato sin alterar teóricamente el pasado para tener un presente distinto. Y si esa no es la definición de la palabrita, no me he enterado bien de su significado. Pero realmente es algo como lo que se ve en 'Star Wars' con Luke, Darth Vader, etc. Pero es que esto no es una reconfiguración como tal, es una negación de lo ocurrido. Personajes que murieron en entregas anteriores, aquí están vivitos y coleando. Reaparecen sin mostrar siquiera trauma alguno. No es reescribir o cambiar una historia pasada, sino ignorarla.
Entiendo el valor de la nostalgia y su capacidad para reconectar con el espectador desde su punto más emocional. Por ejemplo, lo que me ocurrió a mí con 'Spider-Man: No Way Home'. Pero es que no hay por dónde pillar esa supervivencia imposible, siempre con tal de agradar al espectador.
El reparto, además, está más que desgastado y acabado. Neve Campbell ya no es lo que era. Ninguno tiene peso real ni identidad propia; son todos figuras planas vacías y funcionales dentro de un esquema que ya no sorprende. No me importa nadie. Por mí, como si acaban con todos.
De nuevo, sigo sin saber cómo lo hacen para encontrar tiempo para detenerse en sentimentalismos vacíos, en situaciones de peligro constante. Los diálogos pretenden construir emoción, pero lo único que logran es diluir la emergencia que debería estar sintiendo en su lugar.
Es una experiencia incómoda y delirante. No hay por dónde pillar esta basura desde el entretenimiento más básico aunque sea. Es pesada y agotadora. Al menos, es corta. Se me ha ido el tiempo más rápido de lo que esperaba, pero ese ritmo leve y a la vez, por momentos, pesado, no es capaz de justificar lo que propone de esa forma. Esto ya no es continuar, sino deteriorar y joder todo.
Y tampoco me vale la excusa de que "es para fans que aman la saga", como ocurrió con la última parte de 'Expediente Warren'. Simplemente no se puede tragar.