En 1972, un avión fletado por la Fuerza Aérea Uruguaya que transportaba a un equipo de rugby de Montevideo a Santiago de Chile se estrelló en la cordillera de los Andes. Durante los 72 días siguientes, los supervivientes sufrieron numerosas penalidades debido a las inclemencias climáticas, la inanición e incluso una avalancha. Algunos recurrieron a la antropofagia. El superviviente, Eduardo Strauch, relata la milagrosa historia durante el trayecto hasta el lugar del accidente 50 años después del mismo.