Narra el histórico juicio en el que la abogada Gisèle Halimi asumió la defensa de las acusadas, haciendo frente a un sistema judicial y social lleno de prejuicios. A través del proceso, se muestran los argumentos legales y las estrategias de defensa, y también la presión mediática y el coraje de los que lucharon por la justicia y los derechos de las mujeres, haciendo de este juicio un símbolo de resistencia y cambio social. La narrativa mezcla tensión judicial con una mirada a la lucha por la igualdad.