Para cualquiera que haya leído una historieta y fantaseado cómo podría trasladarse al medio audiovisual, esta película es no solo un milagro lleno de animación portentosa, variada, atrevida y desenfrenada, sino un compendio musical exquisito, con actuaciones de voz abrumadoras y un final desgarrador. Solo necesita una gran, enorme y descomunal set piece de la acción más loca que puedan imaginar para convertirse en la película más espectacular que verán en mucho tiempo. Una obra maestra tan brillante y estridente como la explosión de mil fuegos artificiales.