Daguzi vive en la pobreza cuando encuentra a Mantou, un niño abandonado que flota en el río, y decide adoptarlo como su propio hijo. En su intento por darle un futuro mejor, se arriesga más de lo debido y acaba convertido en un delincuente perseguido, lo que lo obliga a ir de un lado a otro escondiéndose con el pequeño. Cuando la situación se complica, Daguzi duda entre seguir luchando o dejar a Mantou con otra gente. Buscando la última oportunidad, van a la Bahía del Gran Dragón para encontrar el misterioso barco negro. Una vez allí, una criatura muerde a Daguzi y empieza a transformarse en un monstruo. Mantou tendrá que enfrentarse al peligro para salvar al hombre que se convirtió en su padre.