Posesión infernal: En llamas
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Elvis Del Valle
Elvis Del Valle

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5,0
Publicada el 18 de julio de 2026
La entrega realizada por Lee Cronin pudo revivir la saga Evil Dead tras estar años inactiva debido a la cancelación de Ash Vs. Evil Dead. Este resurgimiento permitió darle a la saga la oportunidad de continuar, pero dejando de lado a Ash Williams y enfocándose más en nuevos personajes. Aun teniendo a Lee Cronin, Sam Raimi y Bruce Campbell como los arquitectos principales, se puede notar que esta película tiene un tono y estética que la hace muy diferente a las demás entregas de la saga. Esa diferencia se debe a la dirección del cineasta francés recién iniciado Sébastien Vaniček. Sam Raimi escogió a un novato para esta película que por entonces solo había hecho cortometrajes y un solo largometraje. Vaniček se dio a conocer solo por su película Vermines que complació a los críticos más elitistas y al mismo Sam Raimi. Aunque no era una gran película, mostró un avance en el estilo del director que se venía desarrollando desde sus cortometrajes. Lo que más se puede notar de este director es su capacidad de hacer atmosferas tensas y capturar la desesperación de los personajes. Evil Dead Burn se convirtió en su segundo largometraje, pero terminó siendo mejor que Vermines y se puede apreciar que aquí Vaniček ha mejorado mucho. Mientras Cronin había optado con un tono más perturbador en Evil Dead Rise, Vaniček recurre a una atmosfera mucho más tensa. La fotografía tiene el mismo tono apagado y grisáceo de Vermines que contrasta con la experiencia tensa que Vaniček plasma. Eso hace que la película derive bastante del tono de la franquicia, pero funciona. La tensión se aplica tanto en lo atmosférico como en lo violento. La película es igual de brutal que la de Cronin, pero actuando de una manera más sutil que va subiendo de nivel haciendo que haya un ambiente violento más realista y menos exagerado que el tono absurdo implementado por Raimi. Vaniček aplica algunos momentos de humor para mantener el lado hilarante de la saga, pero lo hace con un nivel de inteligencia que no le quita seriedad a la película. Lo que también consiguió mantener intacto fue el uso del gore que mantiene un buen equilibrio entre lo cómicamente exagerado visto en la versión de Raimi y lo perturbador visto en las versiones de Álvarez y Cronin. El gore no solo está muy bien trabajado con el uso de efectos prácticos y CGI, sino que están bien controlados para lo exagerado se sienta real y creíble. Tienen el realismo soberbio de la versión de Álvarez a la vez que la exageración caricaturesca de las demás entregas.

Vaniček no solo mejoró la atmosfera tensa que presentó en Vermines, sino que también mejoró bastante a la hora de crear a los personajes y darles un trasfondo. Él y su colaborador Florent Bernard crearon una historia bien construida que muestra lo mucho que mejoraron como guionistas. Mientras el guion de Vermines tenía sus debilidades, el guion de Evil Dead Burn lo supera. La película continua la nueva historia que comenzó con Evil Dead Rise, pero ahora desde la perspectiva de otra protagonista que tiene el infortunio de enfrentarse a los Deadites. El inicio de la película tiene una muy evidente conexión con Evil Dead Rise por traer nuevamente a Jessica en su forma de Deadite y aclarando que era lo que venía después de ser poseída o que fue de su compañera Teresa. Aunque se trata de una historia más independiente, los Deadites son quienes fortalecen la conexión con Evil Dead Rise y en esta película ellos tienen un nuevo objetivo. No se trata solo de encontrar nuevas víctimas, sino de encontrar el único objeto que representa una amenaza para ellos. La daga kandariana es traída de regreso, pero con un aspecto diferente a la versión ya conocida. Eso es porque no se trata de la misma daga vista en las entregas que protagonizo Bruce Campbell, pero tiene que ver con más secretos sobre la mitología que yacen resguardados por la familia Price. Ellos son un elemento importante con trasfondos que le dan mucha consistencia a la trama. Los Price son introducidos por la muerte del hijo William a causa de la Jessica Deadite y la tragedia es solo una especie de caballo de Troya para que los Deadites se infiltren en esta familia. Los eventos que ocurren tienen como testigo principal a la oveja negra de la familia, Alice Price. Ella es una inmigrante francesa con una historia bastante dura en el matrimonio que tuvo con William. Ambos parecían felices y poseían un club nocturno prometedor. Los recuerdos de Alice dan a entender que ella nunca fue feliz en su matrimonio y sufría maltrato por parte de William. Alice nunca pudo dejar a William porque sentía que ella no podría triunfar en la vida sin tener a su esposo a su lado. Lo más duro fue el hecho de que William quería tener hijos, pero Alice se negó a dárselos. Esto ya fue un motivo para que Alice sea visto con malos ojos por los demás miembros de la familia. Susan y Edgar son quienes más la juzgan y la culpan por la tragedia. Joseph y su novia Thya son los únicos que muestran compasión hacia Alice por conocerla más de fondo. Es claro que Alice siempre ha sido una víctima, pero los miembros más adultos de la familia no la ven de ese modo. Susan y Edgar ven a William como la víctima y a Alice como la culpable. Los Price son una familia bastante quebrada que se vuelve presa fácil para los Deadites. No solo pasan por un duelo, sino que tienen heridas pasadas que los ha hecho muy vulnerables. Edgar es consumido por el dolor y la frustración en muchos niveles. Juzga a Joseph por no cuidar de la casa de la familia y a Alice por la tragedia. El dolor se convierte en ira haciendo que Edgar pase por su transformación a Deadite. Susan es sin duda la más débil y quebrada de la familia. Tenía la capacidad de crear candelabros y su mano de obra pudo haberle ofrecido un futuro prometedor. Pero ella abandonó su sueño nada más para estar con su familia. El dolor de Susan se originó en su juventud debido a su duro pasado con sus padres. La abuela Polly padece de demencia al punto de que ya no reconoce a su hija y esto afectó a Susan porque siente que ha perdido a su madre. El padre de Susan es el que tiene más peso porque se trató de alguien que la abandono para estar con un grupo de personas y él se había obsesionado con su investigación. Pero Susan no sabe que su padre tenía sus razones para irse y es algo que el joven Joseph va descifrando. Como Susan está bastante quebrada, es alguien que los Deadites consiguen manipular e influenciar con mucha facilidad. Susan toma decisiones cuestionables y es porque el mal ya logra tener influencia sobre ella. El abuelo Benjamin Price es la clave más importante y es por medio de Joseph que se va descubriendo quien era. Joseph va desvelando los documentos y registros que contienen las pistas necesarias. Ya es aquí donde la película revela otras conexiones con la saga. Benjamin fue miembro de un grupo conocido como The Circle Of Wise Men, cuyo nombre da a entender que este grupo surgió a raíz de The Wise Man, el mismo hechicero de Army Of Darkness. Benjamin ha registrado gran parte de su investigación en un diario donde se pueden encontrar pistas ocultas. En las páginas se pueden identificar dibujos de distintas dagas que dan a entender que existe más de una daga kandariana, lo cual explica por qué en esta película la daga principal luce distinta a la que se ha visto anteriormente. Entre las páginas del diario también se pueden identificar pizcan que conectan con la cuarta película de la saga. Esas pistas son un corte periodístico sobre cuatro cuerpos encontrados en una cabaña en llamas y un boceto del Necronomicon visto en la versión de Álvarez. Esto confirma que esa versión del libro es uno de los tres volúmenes que la grabación de Marcus Littleton mencionó en Evil Dead Rise. Lo curioso fue que la casa que se usó para esta película es la misma que se usó para retratar la mansión Prevett donde Ruby residía en la tercera temporada de Ash Vs. Evil Dead. Esto fue despertando la sospecha de que se trate de la misma casa en el canon, aunque la mansión Prevett se ubica en Michigan y la casa de los Price se ubica en California. Aunque no son muchas las conexiones, son suficientes para corroborar las declaraciones de que las películas de esta saga son parte de un mismo canon. La única aparición de Ash en la película es una fotografía de Bruce Campbell que más bien se incluyo como guiño, pero deja abierta la posibilidad de que en algún momento Ash haya conocido a los Price o solo a Benjamin en el pasado. Dejar pocas conexiones hacen que la película pueda narrar su historia de forma más independiente y no depende mucho del fan service que llegó a notarse en la película anterior. Solo hay algunas pocas referencias a las entregas anteriores. Fueron más creativos al darle a Alice otras herramientas que pudiera usar como armas y que ninguna de ellas fuera necesariamente una motosierra. La desbrozadora y el martillo neumático fueron algo muy ingenioso. Ya para el enfrentamiento con el William Deadite el tono visual de la película cambia a un tono sombrío y caliente que va bastante bien con el clímax final. El diseño del William Deadite ya se siente como una alusión a Army Of Darkness por su apariencia esquelética y es algo que también recuerda la secuencia con el esqueleto de El Brujo en Ash Vs. Evil Dead. No es un jefe final tan fuerte, pero si muy manipulador y es el Deadite más sutil que llegaron a crear.

Al incorporar la idea de una familia quebrada, la película aprovecha muy bien el método de manipulación de los Deadites. Siempre se han caracterizado por usar la imagen de un ser querido para jugar con las emociones de sus presas, engañarlas o hasta atormentarlas. El duelo de la familia Price es un buen recurso narrativo para aprovechar muy bien esta capacidad de los Deadites haciéndolos ver como buenas representaciones de los demonios internos que influyen en una familia rota. Eso le da a la trama y los personajes un excelente trasfondo y termina siendo el mejor guion de toda la franquicia. La idea de la familia ya se venía desarrollando desde la serie de televisión y Lee Cronin le dio más forma. Vaniček aplicó las mejoras finales y la película se siente mucho más completa. Hay una indagación más profunda y psicológica que mucho no se había visto en las entregas anteriores. Desde luego que supieron jugar con el tormento de Ash Williams y las marcas que sus experiencias le fueron dejando a lo largo de la saga, pero la forma en que Vaniček manejó y desarrolló a los personajes se siente como algo mejor trabajado. Esos trasfondos consiguen sintonizar con toda la situación que viven los personajes y el gore bien manejando haciendo que esta película tenga un horror sólido y bien estructurado. La abuela Polly es usada como alivio cómico para mantener el humor de la saga y se coordinó bastante bien para que la película no se salga de su rol como historia de horror.

Evil Dead Burn termina siendo la mejor película de toda la saga de una manera inesperada. Eso se debe a que supo actualizar de forma correcta el concepto original de Sam Raimi, pero agregando trasfondos que la hacen una película más completa. Cumple la tarea de ser una brutal experiencia de horror que impacta como sus predecesoras, pero demostrando que tiene algo más detrás de toda la violencia y el gore. Es una película de horror sólida y perfecta con una historia bien lograda sobre la ruptura familiar y cómo puede el mal influir en ello. Aunque deja algunas sin explicar mucho, son muy fáciles de deducir y más aún si ya se tiene conocimiento de todo lo visto en la saga. No solo es la mejor Evil Dead por su actualización, sino también como película en sí. Mi calificación final para esta película es un 10/10.
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