La cinta arranca con una premisa tan caótica como magnética en una cafetería común y corriente de Los Ángeles, un escenario que pasa a segundo plano cuando un hombre armado con un detonador irrumpe con una declaración insólita: es un viajero del tiempo que ha fracasado 116 veces antes, y esta es su última oportunidad para salvar el mundo. Su misión consiste en reclutar a un grupo de clientes sin ninguna habilidad especial para formar un equipo improvisado, cuya única meta es detener a una Inteligencia Artificial rebelde alimentada por el lado más oscuro de las redes sociales.
Las virtudes visuales de Verbinski ("Piratas del Caribe", "Rango"...) conviven con las flaquezas de un guion sobrecargado, aunque el director demuestra, una vez más, su maestría para coreografiar secuencias de acción trepidantes y extraer un carisma magnético de su elenco, especialmente gracias a la notable química entre Sam Rockwell, Haley Lu Richardson y Michael Peña, quienes logran sostener el pulso cómico-dramático de la historia. Además, la sátira hacia la dependencia tecnológica actual resulta oportuna y visualmente estimulante, convirtiendo el caos en un entretenimiento más o menos disfrutable.
Sin embargo, "Good Luck, Have Fun, Don't Die" tropieza al intentar abarcar demasiadas identidades a la vez, transitando de forma abrupta entre la comedia absurda, la ciencia ficción distópica y ligeros toques de horror (en ocasiones hasta veo el surrealismo grotesco de Jean-Pierre Jeunet). Es una reververación que diluye el peso emocional del clímax, haciendo que los momentos de verdadero peligro parezcan una simple broma. Al final, aunque la propuesta se basa en una estructura de "héroes improbables" bastante convencional y predecible, la cinta es entretenida y dinámica, aunque quizás resulte demasiado dispersa para quienes esperábamos una crítica social con más mala leche.
Buena Suerte, Pásalo Bien, No Mueras (2026). "Sabéis que el mundo se va a la mierda y alguien debe de dar un paso." Gore Verbinski se pega un Darren Aronofsky y, de divertirnos con sus "caribeños piratas" pasa a realizar una exhaustiva crítica a la actual dependencia digital que sufrimos la sociedad del siglo XXI.
Al más puro estilo “Black Mirror”, Verbinski nos cuenta su historia tomando prestadas pequeñas porciones de otros filmes como “12 Monos” o la más reciente “Weapons”, para poner a la cabeza de una crucial misión al oscarizado Sam Rockwell, quien, cual Terminator, se verá obligado a reunir un pequeño grupo de “voluntarios obligados” para salvar el mundo de un desdichado final.
"Diviértete con ellos. Van a matarlos igual." Junto a Rockwell destacan los rostros de Michael Peña y la protagonista de la ahora en cartelera “Te Van a Matar”, Zazie Beets. Completan el cast jóvenes actrices como Haley Lu Richardson (“Múltiple”) y Juno Temple ("Venom: El Último Baile”).
La cinta se inicia en una cafetería de Los Angeles, de un modo similar a “Pulp Fiction”, y de ahí evoluciona contándonos los orígenes de los personajes principales tirando de diversos flashbacks durante 130 largos minutos... Verbinski quizá divaga demasiado, cansando un poco al espectador a base de extrañas y fantásticas criaturas y situaciones que, en mi humilde opinión, no mejoran el guion. Eso sí, Sam Rockwell está sublime.