La historia explora los orígenes de Saloth Sar, más conocido como Pol Pot, líder de los Jemeres Rojos y responsable de uno de los genocidios más brutales del siglo XX en Camboya. A través de la figura de Chea Samy, una importante bailarina del Palacio Real que cría a un niño como propio dentro del recinto palaciego, el relato reconstruye un pasado inesperado. Años después, convertida en trabajadora forzada bajo el nuevo régimen, descubre que aquel hijo adoptivo es ahora el dictador, mostrando una conexión entre la danza clásica camboyana y el ascenso de Pol Pot.