Treinta años después de un encuentro fortuito, Maggie Barrett y Joel Meyerowitz continúan profundamente enamorados. A sus 75 y 84 años respectivamente, la pareja de artistas comparte un matrimonio tan apasionado como complejo. Sin embargo, la armonía del hogar no está exenta de roces, tensiones y complicaciones cotidianas. Él es un fotógrafo de fama mundial, mientras que ella es una talentosa artista y escritora menos reconocida. A lo largo de los años, Maggie ha debido desarrollarse creativamente a la sombra del gran prestigio internacional de su esposo. La convivencia cotidiana pone de manifiesto las dinámicas de ego, la búsqueda de espacio propio y los desafíos del paso del tiempo. A través de una mirada íntima y elegante, la pareja afronta la madurez y la búsqueda de equilibrio personal. De este modo, la narración explora la frágil frontera entre la devoción mutua y el dilema de convivir con el talento ajeno.