Robin Williams ganó un Oscar como mejor actor de reparto por su participación en la película.
El cuadro que cuelga de la oficina de Sean Maguire (Robin Williams) es de Gus Van Sant, el director de la película.
La escena en la que Sean y Will están en su oficina, Sean empieza hablar de su difunta esposa y dice payasadas. Estas líneas fueron improvisadas por Robin Williams, y es el motivo por el cual Matt Damon se reía tanto. Si se observa la escena con cuidado se puede observar el movimiento de la cámara, probablemente porque el cámara también se echo a reír.