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decatur555
3 usuarios
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5,0
Publicada el 4 de agosto de 2026
De vez en cuando aparece una de esas pequeñas obras maestras que parecen muy sencillas y, sin embargo, contienen muchísimo. Dos personas se conocen en un tren, empiezan a hablar y deciden pasar unas horas juntas caminando por Viena. No hace falta más. Gracias, Linklater. Gracias, Julie Delpy. Gracias, Ethan Hawke.
Lo extraordinario está en la naturalidad. Jesse y Céline no hablan como personajes diseñados para decir frases perfectas, sino como dos jóvenes que prueban ideas, se contradicen, exageran, se protegen y se van mostrando poco a poco. Un tema lleva a otro: el amor, la muerte, la familia, el sexo, la religión, el paso del tiempo o el miedo a equivocarse. Algunas conversaciones parecen trascendentales; otras, pequeñas tonterías. Así es precisamente como se conoce de verdad a alguien.
Yo me identifico mucho con Jesse por esa facilidad para iniciar una conversación con una desconocida y acabar compartiendo durante unas horas algo que puede adquirir una importancia enorme. Me ha pasado muchas veces: conocer a alguien casi por casualidad, hablar durante horas y sentir que esa persona ya ocupa un lugar en tu vida, aunque quizá no vuelvas a verla o la relación termine siendo muy distinta de lo imaginado.
Pero mentalmente me siento más cerca de Céline. Jesse tiende a protegerse mediante el cinismo y a presentar el amor como una ilusión que acabará decepcionándonos. Ella tampoco es ingenua, pero conserva una mirada más abierta y menos derrotista. Cree en la conexión sin necesidad de convertirla en una promesa eterna. Puede dudar y tener miedo, pero no utiliza esas dudas para negar de antemano lo que está sintiendo.
La película entiende perfectamente que una conexión intensa no depende del tiempo acumulado. A veces se puede conocer durante años a una persona sin llegar a verla de verdad y, en cambio, bastan unas horas para que alguien descubra zonas de nosotros que permanecían escondidas. Jesse y Céline saben muy poco el uno del otro, pero comparten una sinceridad que quizá no podrían permitirse con quienes forman parte de sus vidas habituales.
También existe el deseo de parecer más interesante ante el otro. Ambos quieren impresionar, aunque intenten disimularlo. Se observan, se corrigen y se preguntan constantemente qué estará pensando la otra persona. La escena de la tienda de discos, escuchando música dentro de una cabina y evitando mirarse directamente, expresa mucho más que un gran discurso romántico.
Viena no es simplemente un fondo bonito. La ciudad les permite quedar suspendidos fuera de sus vidas. Caminan sin rumbo, entran en cafés, parques y calles vacías, y durante esa noche parece que el tiempo les pertenece. Saben que tiene un final, y precisamente por eso cada momento adquiere mayor intensidad.
Richard Linklater dirige sin llamar la atención sobre sí mismo. No necesita grandes giros, conflictos artificiales ni una música que nos indique cuándo debemos emocionarnos. Confía en los actores, en las palabras, en los silencios y en los pequeños cambios que se producen mientras caminan. La película parece ligera, pero está cuidadosamente construida.
Ethan Hawke consigue que Jesse resulte encantador incluso cuando se vuelve un poco arrogante o demasiado negativo. Julie Delpy aporta inteligencia, sensibilidad y una manera de observarlo que convierte a Céline en mucho más que la chica ideal que un estadounidense conoce durante un viaje. Los dos tienen una química extraordinaria, pero también parecen personas completas que existían antes de encontrarse.
Lo más hermoso es que la película no intenta vender la idea de un amor perfecto. Jesse y Céline apenas se conocen, y ambos proyectan sobre el otro deseos, miedos y fantasías. Lo que comparten puede ser el comienzo de algo o limitarse a una noche excepcional. Pero eso no reduce su valor. Hay momentos que importan aunque no duren para siempre.
El final resulta tan romántico precisamente porque contiene incertidumbre. La película no necesita garantizar que todo saldrá bien. Le basta con mostrarnos que durante unas horas dos personas se vieron, se escucharon y sintieron que el mundo se había detenido para ellas.
Antes del amanecer habla del amor, pero también de la juventud, de los viajes, de las oportunidades que aparecen sin avisar y de todas esas personas que entran brevemente en nuestra vida y la cambian más de lo que ellas mismas llegarán a saber.
Una película aparentemente pequeña que acaba hablando de casi todo. Maravillosa, íntima y absolutamente inolvidable.
7.051 usuarios
748 críticas
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4,5
Publicada el 9 de febrero de 2025
El otro día vi una de las mejores peliculas románticas de toda la historia del cine, Antes Del Amanecer y puedo deciros que si es una mejores peliculas románticas, me ha encantado muchísimo pero muchísimo, extraordinaria, dulce y encantadora de principio a fin que te enamorada completamente de ella. Lo que ha hecho Richard Linklater es una película muy bonita, una auténtica película romántica que será recordada por siempre, gracias Richard. La dirección es magnífica, el guión y historia es de las mejores que he visto en el género, su ambientación es una preciosidad, la fotografía es impresionante, momentos románticos y inolvidables, los protagonistas Jesse y Céline son uno de los mejores dúos románticos del cine, conectas mucho con ellos, carismáticos, simpáticos y divertidos y Ethan Hawke y Julie Delpy estan que se salen, los dos dan unas actuaciones y quimica extraordinarias que nunca serán olvidadas. En resumen Antes Del Amanecer es una auténtica joya del cine romántico, de las mejores que he visto. La amo infinita pero infinitamente❤️
Una película súper realista sobre las relaciones humanas, nada se deja a la imaginación solo por el final. En ningún momento cae en el cliché, personalmente la trilogía me ayudo a cambiar muchas cosa en mi vida, a ser más sincero y aprovechando cada momento que me da la vida para hacer algo que me cambie para mí es la mejor película romántica de los últimos tiempos después de Cuestión de Tiempo.
es una de esas obras simples a nivel de premisa pero con tanto para contar con sus personajes, me pasa últimamente de que veo las películas como un gran todo y me gusta como esa aparente simpleza muestra la misma naturaleza del amor, de como puede surgir de forma tan simple y espontanea pero como puede dejar una marca para toda la vida es un obra que con sus personajes siendo muy jóvenes, muestra ese miedo a envegar y la decadencia que aparentemente trae consigo, es una película que invita a vivir el aquí y el ahora y olvidar todo lo demás
es una película para dejarse llevar con sus diálogos, sus paisajes y la construcción y desarrollo de sus personajes que son encantadores, llenos de historia y experiencias, miedos y objetivos
es una gran película con una forma simple pero con mucho con lo de que hablar
Esta pelicula, es el inicio de la trilogia de "Before" como a mi me gusta llamarla. Dirigidas las tres peliculas por Richard Linklater. En esta primera pelicula, Antes del Amanecer, nos encontramos con la historia de dos jovenes "Cecile" y "Jessie" que por casualidades de la vida se encuentran en un mismo tren, con la fortuna de que se llegan a conocer en el. Desde ese punto comienzan una historia de amor de la que ninguna de los dos está orgulloso de verdad. En este film pasan una magnifica noche en Vienna de la que ninguno de los dos se olvidará nunca. Se puede decir que son almas gemelas pero también dos cuerpos rebeldes con una imagen caduca sobre la sociedad de la época.
En toda la historia del cine siempre ha existido el “hábil varón” buscando retratar el amor, sea por el arte, el mismo amor o el minimalismo, pero aquí, de camino a Viena, nuestro querido cineasta plantea un romanticismo poco ortodoxo en la actualidad, y que nos llena de eso tan imposible: enamorarse en un vagón de la femme parisina.
En un pequeño “zoom in” vemos el potencial de éste enamoramiento, es tan fácil desvelarlo, sus miradas y la cámara hacen la magia que sucede tan momentánea en la realidad: el lecho, la sala, el parque, la manzana..., todo tan pronto nos dicen sus miradas.
Y la “odisea" para la gente conservadora da inicio, para otros –los liberales– el camino ha “j...r” sólo empieza. Las miradas se transmiten mensajes mientras la razón, anteponiéndose a un abrupto corazón abierto, se expone: el amor es para tontos, “no lo sé”, “quiero ser papá”, “mis padres me prohibieron esto”; los miedos y las expectativas saltan en la flor que parecen sentir, los dos están atraídos, ella pensando en el amor, él, absorto por su belleza, cayendo en la “natura correcta”.
El film, siempre sincero a una realidad atípica para los que sueñan con un amor idealizado, toca la fibra más profunda, hay conversaciones reales sobre lo que significa amar, y que hombres y mujeres estamos lastimados por el pasado, llenos de clichés de los que solemos “huir", pero en los cuales caemos como presas de abstenernos a sentir, a ceder a los besos o en el caso matinal, de sentir que no somos nada sin el otro, la amamos: ella lo es todo.
Increible interpretación sobre el amor real. Los diálogos son realistas y profundos. Es muy interesante como te puedes identificar con ambos personajes.