Se trata del último papel en un largometraje de Philip Van Zandt (Ciudadano Kane, Orgullo y pasión) antes de suicidarse en 1958.
En un viaje a Hawai, James Cagney quedó con Roger Smith al cual intentó convencer para que despegará su carrera como actor. Tras el éxito cosechado con varias películas ambos coincidirían en esta película, en la que Cagney interpreta al protagonista.