La historia está basada en hechos reales que Panahi conoció cuando Kiarostami se la contó mientras estaban en un atasco de tráfico de camino a una de las exposiciones fotográficas de Kiarostami. Panahi quedó muy conmovido por la historia y Kiarostami accedió a escribir el guion para que él lo dirigiera.
Tras su finalización, el Ministerio de Orientación iraní insistió en que se realizaran cortes en la película, a lo que Panahi se negó, lo que provocó que la película fuera prohibida en Irán, incluso para proyecciones privadas.