Tras el éxito de la película, Hayley Mills volvió a interpretar a dos hermanas gemelas en varias ocasiones para la televisión durante los años 80.
En la escena donde aparecen Maureen O'Hara y Charles Ruggles manteniendo una conversación en la habitación no había cenicero, por lo que el abuelo de las gemelas no tuvo más opción que echar la ceniza del cigarrillo en su mano.
Fue la primera película de comedia en la que Brian Keith participó.