una joya inolvidable.
la complicidad entre paul newman y robert redford alcanza cotas extraordinarias: su carisma individual, sus diálogos afilados y el magnetismo de su relación en pantalla terminan fundiéndose en una sola personalidad que resulta insuperable. katharine ross completa el trío con naturalidad y fuerza, aportando un contrapunto que equilibra y enriquece la sinergia del conjunto.
la dirección de george roy hill consigue momentos de un ritmo envolvente, alternando secuencias donde prima la chispa cómica con otras en las que la tensión y el dramatismo dominan la atmósfera. aunque es cierto que en determinados pasajes la narración se recrea en exceso, especialmente en ciertas escenas de huida que parecen prolongarse más de lo necesario, la sensación general es la de un relato que se sostiene con solidez gracias a la fuerza de sus personajes y al cuidado de su puesta en escena.
visualmente, la fotografía regala composiciones de enorme atractivo, donde la luz y los paisajes contribuyen a potenciar la experiencia. la banda sonora, inolvidable, atraviesa el metraje con momentos que invitan al espectador a dejarse llevar por su vitalidad y que, al mismo tiempo, refuerzan la identidad de la obra hasta convertirla en un acompañamiento indispensable.
en definitiva, 'butch cassidy and the sundance kid' no solo representa un ejercicio narrativo brillante y atrevido dentro de su género, sino que también se erige como una pieza fundamental del cine moderno. puede que algunos espectadores la perciban como pausada en ciertos tramos, o incluso algo irregular en su desarrollo, pero nada de ello opaca el hecho de que estamos ante una obra clásica, inolvidable y que continúa grabada en la memoria colectiva del cine.