Tom Stall (Viggo Mortensen) vive tranquilamente con su mujer (Maria Bello) y su hijo en un pequeño pueblo de Indiana, donde casi nunca pasa nada. Pero un día, tras evitar un robo en su restaurante, no sólo es considerado un héroe por todos, sino que además atrae la atención de los medios de comunicación. En estas circunstancias, recibe la extraña visita de alguien que asegura conocer su pasado...
Un pueblo tranquilo donde el Sheriff no tiene mucho trabajo, donde el padre de familia protege a su hija de los monstruos que la atemorizan por las noches y por el día trabaja en una cafetería donde los camareros se cuentan sus historias mientras atienden a sus conocidos y allegados. Tom es una persona buena y querida, no es violento pero un día atracan su cafetería y mata a los dos atracadores, tras salir por televisión le van a visitar unos hombres quienes dicen que tienen cuentas pendientes con un tal Joey, el propio Tom.
El comienzo del tormento, Tom ha ocultado su pasado a su familia, Joey era un hombre frío y violento, y ha tardado mucho en convertirse en Tom, y con un ritmo pausado, Cronenberg nos cuenta la re-transformación de Tom en Joey. Un hombre que huyó de la violencia, pero esta le encontró.
Un auténtico wéstern crepuscular de la era de los no wésterns, donde la violencia se somete a un análisis crítico y profundo; la violencia se repudia, pero atrae al ser humano, propiamente se puede ver en el cine este hecho, y los personajes reniegan de esta, pero se dan cuenta de que forma parte de nuestro día a día, de nuestra vida y de nuestro ADN.
Nuestros personajes caen en la hipocresía, la utilizan para su propio beneficio o por pura atracción depravada: al inicio vemos una escena de sexo tierna y delicada, contrapuesta a la escena de sexo violenta que hay en las escaleras, -su mujer además detesta su oscuro pasado, lo crítica y lo condena pero no le delata ante el Sheriff y en el final (spoiler enorme) termina personándole, -Jack sufre acoso escolar y no quiere utilizar la violencia para solucionarlo, pero al final termina por darle una paliza en satisfacción de todos donde la violencia parece hasta justificada, para que al ser expulsado su padre le riña, para que luego él termine abrazándo a Jack cuando este dispare, es decir utilice la violencia, para salvarle. En fin, pura hipocresía, a través de la sangre mantienen su bienestar, su sueño americano, sacan beneficio, se olvidan de sus pasados y se limpian de pecados, pero la violencia habita en su interior, y cualquier día puede volver a sus vidas. Es sumamente impresionante la obra.
La dirección es exquisita, una historia que fluye muy bien, escrita con destreza y con unos personajes trazados a la perfección. Un Viggo Mortensen impresionante, Maria Bello muy correcta y aportando mucho erotismo a la trama y un Ed Harris con una presencia tremenda e imponente. Las escenas de acción muy bien rodadas, desmelenadas y sangrientas, y sin apoyarse solo en lo espectacular visualmente de estas, las ha sabido introducir de manera medida y sin excederse.
Una de las mejores por no decir la mejor de Cronenberg, vaya despliegue de destreza para diseccionar la violencia y el impacto de esta. Y al fin y al cabo como ya he dicho, es solo la historia de un hombre que huyó de la violencia, pero esta lo ha encontrado. Un 9'1.