Al finalizar la película, el director Gary David adoptó a los dos cachorros de seis meses.
Al principio del rodaje el director Gary David Goldberg le dio el guión a John Cussack y le animó a que añadiera o cambiara lo que más le conviniera de sus frases para que el personaje se le ajustara mejor. Más tarde, Cussack le envió al director alrededor de 35 páginas con nuevos diálogos.