Debido a la popularidad que gozaban los juegos de la franquicia Tekken y tras la producción de una adaptación animada a finales de los 90, Hollywood quería aprovechar para llevar el mundo de Tekken a la gran pantalla. No era algo improbable dado que Tekken tiene personajes e historias que se pueden adaptar muy bien a una película de artes marciales. El problema fue que se decidió hacer la película en una época donde las adaptaciones tenían limitaciones o se tomaban libertades creativas que no siempre se aferraban a la visión de los juegos originales. El caso de Tekken es que se optó por hacer una película que tiene las características de los juegos en cuanto apariencia de los personajes y puesta en escena, pero que se tomó muchas libertades en la historia y personajes. La película y su historia toma elementos que van desde el primer al sexto juego y acondiciona todo. Esto presento dificultades debido a que la historia de Tekken es muy extensa y no es algo que se pueda resumir en una película de hora y media. Prefirieron crear una historia original que más bien se inspira en los videojuegos y eso de por sí no es algo malo. La historia que ofrece la película tiene un interesante potencial al presentar un mundo postapocalíptico que gira en torno a Jin Kazama en su búsqueda por vengar la muerte de su madre. No es una historia muy original o memorable, pero es lo bastante competente para ser buena. De hecho, es una película aceptable si se desconoce su relación con los videojuegos. Pero cuando se empieza a hacer las comparaciones, ahí se puede notar lo que ha hecho que esta se volviera en una de las adaptaciones de videojuegos más odiadas. El director Dwight H. Little no parecía una mala opción, dado que había dirigido a Brandon Lee en la película Rapid Fire y esta llegaba a sentirse como un videojuego. Incluso su película previa Anacondas: The Hunt For The Blood Orchid también tenía potencial para un videojuego. Algo que Dwight consiguió hacer con Tekken fue darle la sensación de un videojuego en las escenas de combate y en la ambientación. En los juegos, las escenas de combate tienden a suceder en diferentes lugares del mundo y la película los referencia en los distintos decorados que van apareciendo en la arena. Pero a pesar de ello, se tomó la decisión de darle a la película un tono realista. Dwight había tenido experiencia en películas deportivas y quería darle ese enfoque a la adaptación de Tekken. También influyo el hecho de que querían algo que no se pareciera a Mortal Kombat. Eso hizo que se descartaran muchos elementos sobrenaturales que caracterizan al juego como el Devil Gene. Dado el presupuesto utilizado, haber incluido los elementos sobrenaturales por medio del CGI hubiera requerido un mayor costo. La película en un inicio contaba con un presupuesto de 60 millones que luego fue reducido a la mitad. Se nota que no se usó un presupuesto muy alto dado que la película tiene el aspecto de algo hecho para ser lanzado en DVD, lo cual es curioso porque Tekken no tuvo un estreno en cines salvo en Japón.
La calidad de película para DVD no sería la única debilidad que la película tiene. Si se la ve con bastante detalle, se puede notar que la reducción del presupuesto también afecto la continuidad. Hay errores de dirección como la lucha entre Jin y las hermanas Williams que no se puede apreciar muy bien debido al encendido y apagado de luz. Pero lo más sospechoso con respecto a la continuidad no son solo los errores de continuidad donde las heridas de Jin aparecen y desaparecen en algunos momentos. Si no que en la batalla entre Jin y Kazuya se puede notar en una escena a Yoshimitsu en el suelo. Esto da la sospecha de que cambiaron el orden de algunas escenas durante la edición y se quitaron otras. Es aquí donde se debe hablar un poco de los personajes porque en los juegos tienen sus historias que se podrían haber incluido en la película a modo de subtramas y así crear una narrativa más amplia. La mayoría de los actores escogidos son acertados y el vestuario que se les dio son acorde a sus versiones del juego. El eje principal de la película es Jin quien en los juegos empezó a tener protagonismo a partir de Tekken 3. Ahí se nota que tomaron más de este juego para la historia y el protagonista. Al principio, Jin es un chico rebelde que no escucha a su madre Jun y cuando ella muere, Jim comienza este viaje de venganza que con el tiempo lo hace evolucionar y desarrollar la personalidad que tiene en los juegos. El primer cambio que se nota aquí es que Jun muere a manos la corporación Tekken cuando en los juegos es asesinada por el monstruo Ogre. El deseo de venganza es lo que al principio le da fuerza para luchar a Jin al dejarse llevar por la ira. La película usa la ira de Jin como una metáfora del Devil Gene, un elemento sobrenatural fundamental en los juegos que activa la fuerza de Jin y Kazuya al punto de que se transforman en demonios. Al principio, Jin no acepta la oferta de participar en la resistencia contra Tekken, pero cambia de opinión solo guiado por la venganza más que por ayudar a los habitantes del Anvil. Mientras todo empieza como una historia de venganza, Jin cuenta con dos compañeros que se vuelven esenciales para que él sepa lo que es realmente luchar por algo noble. Por un lado, esta Steve Fox que en apariencia es muy diferente a su contraparte del juego. Luke Goss lo interpreta bien, pero como mínimo pudieron haberle dado una peluca para que tuviera el cabello rubio y largo que lo caracteriza en el juego. Steve es introducido como representante de Jin tras la pelea de prueba con Marshall Law. Esta escena que le da a los habitantes del Anvil la oportunidad de participar en el torneo Iron Fist es una clara referencia a la libre inscripción que se le da a los luchadores en los juegos. En la película solo los luchadores más destacables de las distintas corporaciones participan en el torneo mientras que en el juego cualquiera puede participar. Una de las cosas discutibles sobre esta escena es Marshall Law, quien en los juegos es un personaje muy reconocido por estar basado fuertemente en Bruce Lee. No es una mala escena, pero dado la popularidad del personaje, eso hace que hubiera merecido más participación. Siguiendo con Steve Fox, este personaje se vuelve uno de los apoyos importantes de Jin al punto de darle sus guantes box. Aunque en los juegos ambos personajes tienen guantes distintos, en la película se entiende que Steve es un boxeador retirado y ahora le confía sus guantes a Jin. El segundo compañero esencial en el viaje de Jin es Christie Monteiro, quien se vuelve el interés romántico de Jin. Claro que en los juegos nunca hubo un romance entre ellos y es algo que la película inventó para que tengan un vínculo. En Tekken 3 Jin solo tuvo una relación con Ling Xiaoyu y la película la reemplazo con otro personaje. Aunque la relación entre Jin y Christie parezca algo rebuscado, al menos esto se vuelve crucial para que Jin tenga a alguien por quien luchar sin dejar que la venganza lo corrompa.
Algo que hubiera aportado a la trama es tomar en cuenta la relación que hay entre Christie y Eddy Gordo en los juegos. Christie es en realidad discípula de Eddy, pero en la película no tienen esa relación y son dos personajes que jamás han interactuado. Lo malo de eso es que ha dejado a Eddy en segundo plano. Raven es otro personaje que tenía mucho para aportar y más en la escena donde le da un discurso motivacional a Jin. Este es otro personaje que merecía más relevancia. Las hermanas Nina y Ana Williams también se volvieron un tema cuestionado por ser retratadas en la película como mercenarias y concubinas de Kayuza. En Tekken 2 Ana si trabaja para Kayuza y es más bien una guarda espaldas, mientras Nina es una mercenaria. En la película mezclaron ambos roles dejando de lado el hecho de que en los juegos ambas son rivales. Una rivalidad entre ellas como subtrama hubiera aportado bastante a la película. Otro luchador con potencial que también merecía más provecho es Bryan Fury. En los juegos es un policía que fue reanimado por medio la implementación de partes robóticas convirtiéndolo en cyborg. Lo único que tiene en común con su contraparte del juego es que usa el torneo para medir su fuerza, ya que en la película se entiende que recurrió a estas prótesis para ser más fuerte. No hay nada más allá de que Kazuya recalca que es ilegal usar esas prótesis en el torneo y usa eso para chantajearlo. De haber incluido la historia pasada que tiene Bryan en los juegos, hubiera tenido más profundidad en la película. Yoshimitsu es otro personaje muy destacable con un historial que se tendría que haber incluido. Mientras la película lo retrata como un guerrero mercenario, en los juegos es un guerrero honorable que lidera el clan Manji. Un grupo dedicado a luchar por los débiles y contra la opresión. Yoshimitsu podría haber tenido un rol como miembro de la resistencia o infiltrado de la misma. Este personaje estuvo tan bien plasmado en diseño y ejecución que solo faltaba incluir su historial de los juegos para completarlo. Miguel Caballero Rojo tiene una historia con Jin que en la película pudo haber servido de subtrama. En los juegos, Miguel busca vengar la muerte de su hermana y Jin es su objetivo principal. Esto es algo que en la película podría haber dado mucho aporte, pero Miguel fue dejado en segundo plano y lo más fastidioso es que pronuncian mal su apellido. Sergei Dragunov también merecía más participación y tiene una larga historia con Raven en los juegos que en la película tendría que haberse aplicado. Por último, Heihachi y Kazuya tienen una relación de enemistad que no es muy diferente a lo visto en los juegos. La única diferencia es que no es muy extrema e invirtieron los roles de ambos personajes. En los juegos Heihachi es el antagonista principal y un hombre despiadado, mientras Kayuza es alguien con un sentido del honor. La película presenta a Heihachi como posible antagonista hasta que se va viendo que es todo lo contrario a su contraparte de los juegos. Esto es algo que genero disgusto en los fanáticos, pero la gran actuación de Cary-Hiroyuki Tagawa lo compensa. De hecho, es innegable que hay una muy buena química entre Heihachi y Kayuza gracias a sus buenos actores. Kayuza es quien ocupa el rol antagónico y esto tiene sus aciertos. Kayuza tuvo protagonismo en el primer juego y ya en el segundo es el antagonista. No hay mucha diferencia con su contraparte del juego salvo que era influenciado por el Devil Gene y el odio hacia Heihachi. Esto último está en la película, pero su motivación principal es apoderarse de la corporación. Mismo móvil que tiene su hermanastro Lee Chaolan en los juegos. Este Kayuza no tiene un sentido del honor como en y llega a recurrir a las armas, cosa que no hace en los juegos. Para hacer más extrema la rivalidad entre Kayuza y Jin, modificaron la forma en que Jin fue concebido. Mientras en los juegos fue concebido por una relación sentimental entre Kayuza y Jun, en la película Jin es producto de una violación. Este es un cambio que favorece bastante la rivalidad de ambos personajes. A Kayuza le dieron el rol que tienen Hwoarang y Lee Chaolan en los juegos, mientras en la película ellos solo tienen un cameo menor.
De no haber reducido el presupuesto, se pudo haber incorporado más de los personajes en los juegos y crear una mejor adaptación. Había más espacio para llenar y con dos o dos horas y media de película hubiera bastado. Debido a las limitaciones que pusieron y a la cantidad de libertades creativas, la película no llega a ser una adaptación tan destacable como Mortal Kombat y Lara Croft. Pero al menos no es peor que Double Dragon y Super Mario Bros. Las buenas actuaciones, las escenas de combate y la historia de Jin son suficientes para hacer que la película sea por lo menos disfrutable. Como una película de acción normal está bien aun con sus fallos. Su mayor debilidad es ser una adaptación de una serie de videojuegos que no fue siquiera capaz de complacer a Katsuhiro Harada. Tekken es una película que se disfruta más sin tener conocimiento sobre los videojuegos y es mejor verla de esa manera. Desde luego pudo haber sido una mejor adaptación, pero no lo consiguió y no es para el agrado de los fanáticos. Así que no se puede esperar otra cosa más que una película de acción hecha para entretener y solo eso. Mi calificación final para esta película es un 7/10.