El arte del suspense.
Empiezo 'Sospecha' distantemente. Los primeros minutos no terminan de convencerme y es Cary Grant quien me descoloca. No termino de verle encajar del todo en lo que se me quiere contar, aunque poco a poco me voy acostumbrando y conociéndole, hasta que consigue cargar las escenas con su presencia en muchas ocasiones invisible. Joan Fontaine me transmite siempre fragilidad medida, una que inspira confianza. Sé que no me va a defraudar.
Una narración que se cocina tranquilamente. Hitchcock no tiene prisa, y yo tampoco. Poco a poco, sin darme cuenta, voy adentrándome más y más en la historia, dejándome llevar en cada momento. Es un proceso casi inconsciente: cada escena añade una capa, un matiz más. Cuando aparece Nigel Bruce, todo gana un fuerte impulso; su presencia equilibra todo y termina enganchándome.
Hitchcock toma ese material y lo transforma en una obra audiovisual tan entretenida como intrigante, tan misteriosa como romántica. Es una película sorprendentemente redonda. Aquí el suspense no es explosivo ni inmediato; es más bien un suspense pasivo-agresivo. Todo está sutilmente entrelazado alrededor de un romance que parece natural, casi cotidiano, y sin embargo nunca termina de aclararse del todo: no sabemos si nuestros protagonistas se aman, se temen o se observan con una mezcla incómoda de ambas cosas.
El verdadero misterio no está tanto en las imágenes como entre las líneas del guion. Es un suspense emocional más que físico, un miedo que nace de la duda, de la interpretación, de lo que podría ser y nunca se confirma del todo. Y eso es lo que hace tan característico al filme.
Películas como esta consiguen algo poco habitual en mí: que conecte con géneros que de normal no suelo disfrutar. No es que no tolere el romance, es que rara vez me lo creo, y menos aún cuando se basa en un amor a primera vista. Aquí, paradójicamente, es en el cine bueno --en ese espacio donde sabes que todo es relativamente falso-- donde el sentimiento se vuelve más creíble. Cuando el cine es bueno, incluso lo improbable termina pareciendo verdad.