Aisha vive en un reino de Al-Ándalus en el siglo XI y sueña con ser pirotécnica, como la Maestra Hao. Sin embargo, su padre la quiere seguir en la tradición de la caligrafía. Cuando un alquimista la engaña para robar un libro peligroso, su padre es encarcelado injustamente, pero ella tratará de liberarlo.
Tras la muerte de Nat por contaminación, March queda devastado, hasta descubrir que su espíritu se reencarnó en una aspiradora. A pesar de lo absurdo, su vínculo se fortalece, creando una relación inesperada y sorprendentemente poderosa.