Shizuma Orikasa es un antiguo samurái que trabaja en Tokio como conductor de rickshaw. Cuando impide un intento de asesinato, se unirá al nuevo departamento de policía, donde luchará para evitar que el mal derroque al Gobierno.
En un hotel donde el crimen se disfraza de lujo, los conserjes Ikuro Hoshi y Sara Haizaki atienden a asesinos con exigencias mortales. Entre armas, identidades falsas y secretos, mantienen el equilibrio de este paraíso letal.