Instalados en Hardacre Hall, los Hardacre disfrutan de su nuevo estatus, aunque la alta sociedad los sigue viendo como intrusos. Mientras Sam y Mary intentan fortalecerse en su posición, sus hijos van buscando su propio camino. La llegada de una influyente aristócrata pondrá en peligro el equilibrio de la familia que reavivará las tensiones de clase.