Roberto Gómez Bolaños ha pasado a la historia del mundo del espectáculo como uno de los más grandes genios de la comedia. Sus creaciones más emblemáticas como El Chavo y El Chapulín Colorado revolucionaron la comedia en México al dar una continuidad en una época donde las comedias eran mucho más antológicas. Hay que reconocer que la participación de ciertos personajes en las producciones de Chespirito han dado la sensación de que forman parte de un mismo universo. El Chavo y El Chapulín Colorado se volvieron tan importantes que lograron trascender y convertirse en iconos de la cultura pop latinoamericana. Pero como todas las producciones que marcaron generaciones e infancias, existe una historia detrás donde aquellos que dieron vida a estos personajes no estuvieron libres de conflictos humanos.
Chespirito: Sin Querer Queriendo revive la popularidad de Roberto Gómez Bolaños para conocer lo lejos que llegó con su ingenio, pero también descubriendo que hubo obstáculos y un precio que la fama siempre cobra. No narra toda la historia completa debido a su número limitado de episodios y solo adapta la mitad de las memorias que Roberto Gómez Bolaños escribió en su último libro. Adaptar todo el libro hubiera requerido de más episodios, pero es la serie consigue plasmar los momentos más importantes del ascenso de Roberto hasta el punto que marcó el final de la era dorada de su más grande creación. La serie narra estos sucesos con un par de modificaciones que se hicieron para dar más dramatismo y que se hicieron por cuestiones legales. Roberto es retratado de la manera en la que siempre fue en la vida real. Un hombre soñador con muchísimo ingenio y talento, pero con debilidades humanas que pusieron en juego su vida familiar. Algo que su madre le había advertido antes de fallecer. La serie no especifica lo que causó la muerte de los padres de Roberto, pero es algo fácil de saber debido a las fuentes oficiales. La serie omite algunos detalles como que Roberto era experto en boxeo, sus primeras dos películas como guionista y su relación con el dúo Viruta y Capulina. La serie muestra a este dúo que fue muy popular en su momento y que formaron parte de los inicios de Roberto hasta la separación de ambos. La serie muestra que el ingreso de Roberto a Canal 8 tuvo una dificultad que de hecho fue inventado para darle dramatismo a la serie. Lo mismo pasa con la fusión de los dos canales rivales que dio origen a Televisa. Dicha fusión se debió a varios factores y no solo a Roberto como se muestra en la serie. Lo curioso es que hay una pequeña mención a la tragedia conocida como La Masacre De Tlatelolco provocada por el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz. Esta mención se incluyó debido al fuerte impacto que tuvo en México y también por el hecho de que aquel presidente al mando era tío de Roberto Gómez Bolaños. Al ser un tema controversia, la serie prefirió no abordarlo muy a fondo. Ni siquiera Roberto lo ha hecho en sus memorias. La concepción de El Chapulín Colorado se ve en la serie que Roberto ideó al personaje por medio de situaciones personales como la aparición de un chapulín en su estudio. En la vida real fue un proceso más largo debido a que Roberto ideó a este personaje muchísimo más antes. Además, no tuvo un proceso tan complicado como se ve en la serie donde tuvieron que hacer el piloto a escondidas. Con la concepción de El Chavo fue un trabajo más en equipo mientras que en la serie está más acondicionada. Es aquí dónde entra Enrique Segoviano que en la serie fue rebautizado como Mariano Casasola. Roberto y Enrique tuvieron una fuerte relación que hizo que ambos pudieran darle vida a la serie de El Chavo. Aunque no se muestra mucho la relación de ellos, la serie toma en cuenta lo más importante del programa que es el trabajo en equipo. Algo que hizo que El Chavo pudiera concebirse como una serie con personajes muy memorables. Pablo Cruz no es el único que supo capturar la personalidad ingeniosa de Roberto. Los demás miembros del elenco supieron retratar bastante bien a los actores de El Chavo. Paola Montes De Oca fue capaz de replicar el tono de voz de María Antonieta De Las Nieves. Miguel Islas tiene el mismo tono y carisma de Ramón Valdés. Arturo Barba tiene el aura de Rubén Aguirre. El elenco consigue ser un digno homenaje a aquellos que dieron vida al programa de El Chavo. El homenaje no se limita solo al elenco. La recreación del mundo de Chespirito por medio de la producción y el vestuario también es apreciable. Los escenarios de El Chapulín Colorado y la vecindad de El Chavo fueron hechos con un buen cuidado y precisión. El ambiente dramático viene acompañado de un humor que tiene la escencia del humor que hizo a Roberto una figura reconocida en la comedia. Los diálogos incluyen las frases más memorables de El Chapulín Colorado y El Chavo, lo cual es otro punto a favor. La serie sabe respetar la escencia del mundo de Chespirito y demuestra un posible potencial para una versión actualizada de los personajes de Roberto.
El punto más fuerte de la serie es que da a conocer la vida familiar de Roberto y cómo la fama que él obtuvo se volvió un peso demasiado grande. La fama siempre tiene un precio y existen sacrificios. En el caso de Roberto, se trató de su matrimonio con Graciela Fernández. Al tratarse de la vida personal de Roberto, su historia con Graciela es algo de lo que no se llegó a hablar en el pasado y se dejó en segundo plano. La serie relata esta parte poco conocida de la vida de Roberto debido a que tuvo una familia que fue sacrificada por el peso de la fama y una esposa que lo apoyo en sus inicios. Roberto tenía una meta clara y como suele pasar en el mundo del espectáculo, no siempre hay espacio para la familia. Roberto siente que tiene dos familias a las que apoya mucho. Su familia con Graciela y su familia compuesta por el equipo de El Chavo. Pero las cosas se ponen muy pesadas y la serie muestra tres factores que llevaron al quiebre de ambos. Primero, está el conflicto con Carlos Villagrán quién en la serie fue renombrado como Marcos Barragrán. El cambio de nombre no es raro debido a que se sabe que Roberto y Carlos tuvieron disputas por los derechos de Quico. Se decía que era porque Roberto tenía celos de Carlos y lo despidió, pero las declaraciones de Villagrán mostraron contradicciones haciendo que lo que muestra la serie tenga más credibilidad. Es claro que Villagrán se marchó por una cuestión de ego y por una oferta demasiado tentadora que le ofreció Venezuela. Roberto no pedía nada más que ser acreditado como el creador de Quico, pero el ego de Villagrán no se lo permitió. Además, Roberto no estuvo equivocado al decirle a Carlos que no dependa demasiado de Quico. Como ya se sabe, los programas en solitario de Quico no tuvieron éxito y Carlos Villagrán dejó de tener la relevancia que tenía en el pasado. La serie también muestra la partida de Ramón Valdés, aunque de forma más temprana. Su partida se debe al segundo factor de quiebre que es la relación con Florinda Meza. En la serie fue rebautizada como Margarita Ruiz y los motivos son debido a algo que en la vida real condujo al tercer punto de quiebre que es el viaje a Acapulco. El especial de tres episodios de El Chavo en Acapulco es uno de los mejores momentos que esta serie ha brindado. La serie biografía brinda un momento nostálgico al recrear la escena en la fogata. La importancia de este especial es porque marcó el final de la era dorada de El Chavo y la escena de la fogata se sintió como una auténtica despedida debido a lo que llegó después. Gran parte de la miniserie hace saltos temporales entre el ascenso de Roberto y la producción del especial de Acapulco. Eso es porque va mostrando y conectando los puntos que llevaron a la ruptura de la familia de Roberto y de El Chavo. Algo que está serie biográfica revela y que se ha ido sospechando desde hace tiempo es que Florinda Meza fue una clave importante en ambas rupturas. Tal como pasó en la realidad, la serie muestra que Roberto ya estaba interesado en Florinda desde la primera vez que la vio. Algo que la serie omite es que Roberto aun siendo hombre de familia había tenido encuentros íntimos con otras mujeres durante sus giras y es algo que la misma Florinda confirmó años después. Aun así, la serie da a entender por medio de Horacio Gómez que las infidelidades siempre fueron algo normal en el historial de la familia Bolaños. Pero el punto más crítico fue cuando Roberto empezó su polémico romance con Florinda. Algo que llevó a que Roberto se divorciara de Gabriela, luego terminará su amistad con Enrique y El Chavo empezará su declive. El error de Roberto es que fue demasiado ingenuo y eso hizo que Florinda comenzara a tener un cierto control. Como ya se sabe, Florinda tomó control creativo de El Chavo al punto de darle más relevancia a Doña Florinda. Un efecto similar que pasaría luego con Los Taquitos. Aunque la serie omite a estos personajes, uno de ellos tiene un pequeño cameo en la introducción animada. Lo curioso es que en la serie María Antonieta ya mostraba sospechas y se preocupaba por Roberto. Ramón Valdés pronostica en una escena el efecto negativo que Florinda provocaría en el programa. Cosa que en la vida real llevó a Ramón abandonar el programa. Don Ramón y Quico eran también pilares fundamentales de El Chavo y sin ellos, el programa había perdido una parte de lo que lo hizo tan amado. Aunque la serie no lo muestra de forma explícita, es claro que Florinda Meza era en la vida real la malvada de la historia. Se fue haciendo cada vez más evidente que Florinda ha tratado de apoderarse del legado de Chespirito y lo siguió intentando después de que este falleciera. No es casualidad que el estreno de esta serie haya vuelto a despertar la pelea entre Florinda y los hijos de Roberto. No es raro que esta serie se hiciera sin consultar a Florinda. Lo más interesante de esta serie es que ha sacado a luz un lado de la historia de Roberto del que mucho no se conocía. Sus personajes han dejado una marca significativa, pero detrás de eso hay una historia donde no todo era risas y alegrías. Aún había más que contar, pero lo relevante de esta serie es la importancia que tuvo Roberto en la televisión mexicana y los conflictos que hubo detrás.
Chespirito: Sin Querer Queriendo es una buena serie que sirve para recordar lo que los personajes de Chespirito significaron. Da a conocer la parte humana de un genio que marcó la infancia de muchos y que no estaba libre de los problemas que muchos enfrentan. Roberto Gómez Bolaños fue alguien importante que dejó un aporte a la televisión latinoamericana y sus personajes más icónicos siempre mantendrán su memoria viva. Lo único que jamás hay que olvidar es que él también fue un hombre ordinario con sus conflictos porque detrás de toda gran creación siempre hay una persona que tiene los mismos problemas que tienen los demás. Mi calificación final para esta miniserie es un 8/10.