Ryu huye de Japón cargando con una culpa que no sabe de dónde viene y con una duda que lo persigue En Berlín intenta pasar desapercibido, pero sus planes cambian cuando Johan, un boxeador coreano, llega a su vida y le ayuda en un momento límite.
Ese encuentro fortuito hace que creen un fuerte vínculo que los obliga a enfrentarse a sus propios fantasmas. Durante los años, sus caminos se van uniendo en una relación marcada por lo que comparten y lo que callan.
