Malcolm es un pastor viudo que tiene tres hijos, y Lori, recién divorciada y madre de dos adolescentes, ven como sus vidas cambian cuando acaban sus relaciones. Antes estaban unidos por la cercanía familiar, ahora tienen que acostumbrarse a la soltería y a los retos de criar a sus hijos en una nueva etapa.
Entre responsabilidades, momentos compartidos y emociones inesperadas, surge la posibilidad de que haya algo más entre ellos.