Miguel, un niño de 10 años que vive en un pueblo aislado, ve cómo su vida cambia cuando descubre en un foso a Felipe, un chico que dice que es ser un fantasma. Entre los dos surge una amistad secreta que descubrirá una verdad inquietante.
Miguel entiende que Felipe no está muerto, sino secuestrado, y que los responsables podrían ser personas de su entorno. Mientras avanza la investigación, se rompe la confianza en su comunidad y Miguel se encuentra con una realidad más oscura de lo que imaginaba.