Una diseñadora, al romper su compromiso, se ve obligada a fingir un matrimonio con el heredero de una panadería para poder conservar la casa de recién casados que ha ganado en un sorteo. Todo se complica cuando el hombre con el que debe casarse y su ex tienen el mismo nombre, provocando líos constantes.
Entre malentendidos y convivencia obligada, una mentira que quería ser la solución, se acaba convirtiendo en algo muy difícil de controlar.