Tras la misteriosa muerte de su hija Julie de 22 años, Ann Ming se enfrenta a la indiferencia de la policía y a un sistema judicial que no busca respuestas. Lejos de rendirse, emprende una batalla que se prolonga durante 17 años, decidida a cambiar una ley obsoleta que impide hacer justicia.
Su campaña la lleva hasta la Cámara de los Lores donde convierte su dolor en motor de reforma y esperanza.