Fermín es un joven sacerdote muy querido en su pueblo, La Isleta, que tiene una vida tranquila, pero se altera cuando llega su primo Isaac con su mujer, Ana. La atracción entre Fermín y Ana es inmediata y correspondida, pero los dos se ven atrapados entre el deseo y la lealtad: Fermín hacia Dios y su primo, y Ana hacia Isaac, ya que siente que le debe su nueva vida tras un pasado complicado.
Mientras intentan ocultar lo que sientes, la culpa y la presión los llevan al límite, obligándolos a enfrentarse a un dilema moral cada vez más intenso.