Durante los Sanfermines de 1997, aparece un cadáver a los pies de las murallas de Pamplona, que al principio es tratado como un accidente más de las fiestas, pero Amaia una joven policía, cree que no es un asesinato. Para investigarlo, se alía con Julio, un agente de homicidios que avanza de llegar a la ciudad, con el que tiene diferencias personales y profesionales.
Sin embargo, juntos se adentran en una investigación que cada vez se complica más en una ciudad marcada por la tensión social, la violencia y el contexto de una España agitada.