Jack Chambers ha pasado buena parte de au vida evitando las responsabilidades y dejando que sus hijas adultas se encarguen de poner orden en su mundo. Mientras Kate dirige su empresa y trata de mantenerlo bajo control, Sam ha heredado una gran parte de su carácter.
Pero todo cambia cuando Sam presenta a Paul, su nuevo novio, un antiguo banquero de inversión que ahora vive en una furgoneta. Lo más incómodo para Jack es descubrir que Paul y él tienen prácticamente la misma edad. El encuentro le obliga a replantearse su forma de vivir y decidir si está dispuesto a dejar de pensar en sí mismo para estar presente en la vida de sus hijas.
