Isla se ha convertido en el centro de todas las miradas. Mientras intenta estabilizar la franquicia y el equipo tras varios escándalos, tiene que hacer frente también a las ganas que tiene su hermano Cam de coger el control de la franquicia. Entre la presión profesional y los conflictos familiares, Isla tendrá que reinvertir su forma de mandar si quiere hacer que el equipo llegue al éxito.