En 1983, seis hombres disfrazados de guardias de seguridad llegan al almacén Brink’s-Mat, convencidos de que robarán dinero en efectivo. En vez de efectivo, encuentran oro, diamantes y dinero por valor de 26 millones de libras.
El golpe, ejecutado por delincuentes inexpertos, se convierte en el mayor atraco de Reino Unido y genera una red internacional de blanqueo, corrupción y violencia, que transforma el mercado inmobiliario londinense y deja tras de sí un reguero de muertes.