El 21 de diciembre de 1988, el vuelo 103 de Pan Am explotó sobre la localidad escocesa de Lockerbie y acabó con la vida de 270 personas. El accidente generó la mayor investigación por asesinato en la historia de la policía escocesa: la del atentado terrorista con más muertes ocurrido en suelo británico.
Basada en el testimonio de los que lo vivieron en primera persona, se cuenta el relato de la colaboración entre las autoridades escocesas y los cuerpos de seguridad de Estados Unidos, y de la lucha de las familias por la justicia.