La historia retoma con el regreso de Gladys “la Borges” a La Quebrada, donde su antiguo territorio ha cambiado por completo. La cárcel que conocía ya no existe y nuevas bandas controlan la zona con métodos más sofisticados. La violencia y la delincuencia organizada han transformado la estructura de poder, poniendo a Gladys frente a nuevos desafíos.