En 1998, el reconocido dramaturgo Lars Norén y la productora Isa Stenberg inician un proyecto teatral en la prisión sueca de Tidaholm con tres reclusos, dos de ellos neonazis. La dirección del centro, fascinada por la fama de Norén, ve en el teatro una vía de rehabilitación.
Basada en hechos reales, esta miniserie sueca mezcla drama, documental y estilo Dogma, y plantea profundas cuestiones éticas sobre arte, redención y los límites de la responsabilidad en contextos de alto riesgo.