Doug Heffernan es un hombre sencillo. Es repartidor de paquetes y vive en Queens, Nueva York; sus principales prioridades son su mujer, Carrie, y la television de 70 pulgadas que ella le compró. Aunque no necesariamente en ese orden.
Por desgracia para Doug, tiene que sacrificar su sagrada habitación de televisión cuando su suegro, que ha enviudado, se muda a su casa. Él y sus amigos tendrán que conformarse con ver la tele en el garaje. Y lo que es peor, ahora Doug tiene que aguantar a tiempo completo los extraños hábitos del padre de su mujer.