En Suecia, el uso de los datos móviles cae drásticamente cuando todas las casas se paran para ver este programa navideño
Antonio Bret
Antonio Bret
-Redactor
Redactor experto en branded content. Aunque versátil en numerosas áreas y temáticas, se siente especialmente cómodo escribiendo sobre cine y series y todo lo relacionado con la industria.

¿Qué te parecería ver al pato Donald en lugar de al monarca?

Gemini

Si existe en el año una festividad marcada por las tradiciones, esa es la Navidad. El sorteo de lotería, la Nochebuena y el cuñado que no para de hacer chistes de dudoso gusto, el especial de 'comedia' de José Mota, Cachitos de fondo como karaoke, y, por supuesto, el discurso del rey. Y no nos referimos a la oscarizada película de 2010.

Cada año, las televisiones dejan de emitir lo que hubieran pensado si en España existiese la república y comienza el discurso de nuestro Rey, una banda sonora que suele ser habitual mientras la familia pone la mesa. A las 21:00 h, como un reloj, Felipe VI comienza a desgranar su mensaje, y ya es habitual tenerlo de fondo. En nuestro país, por lo menos, es habitual esta tradición. En otros países, tienen al Pato Donald.

El Pato Donald congregando a todo un país

Todo comenzó en el año 1959: la televisión pública de Suecia, la SVT, comenzó a emitir un especial que recopilaba fragmentos de películas y cortos de Disney, todo ello presentado por el personaje de Pepito Grillo. Durante mucho tiempo, la televisión sueca solo tuvo unos pocos canales y la animación de Disney era un auténtico lujo doméstico y solo se veían en esa época, lo que pudo reforzar ese sentimiento de 'rutina' o 'costumbre'.

Poco a poco, el programa recopilatorio del Pato Donald se convirtió en un auténtico ritual donde las familias enteras se reúnen para verlo incluso a día de hoy, justo antes de la Nochebuena y antes de entregar los regalos, marcando el inicio de la Navidad.

En Suecia, curiosamente, el personaje del Pato Donald, o como se le conoce allí, Kalle Anka, era (y sigue siéndolo) mucho más popular que el símbolo de Disney, Mickey Mouse: su personalidad y sus historias resonaron más con el público local que las del ratón.

El fenómeno de Kalle Anka es digno de estudio y es imbatible, ya que ni las actuales pantallas y la dictadura de Tik Tok puede con ella: durante la transmisión del programa se registra una caída significativa en el uso de datos móviles y llamadas a servicios de emergencia, demostrando así su alcance nacional y su gran popularidad.

Nosotros tenemos claro qué preferiríamos ver en Nochebuena, pero las tradiciones mandan, y mucho más en Navidad.

FBwhatsapp facebook Tweet
Links relacionados