La dinámica de un programa como La Revuelta (antes La Resistencia) se presta a una dicotomía muy interesante: los invitados entran en el juego que se les propone, o no. ¿Cuál es el juego? Todos ya lo sabemos: Broncano no se prepara las entrevistas (o eso dice) y tampoco sabe quién será el invitado del día (o eso dice). Se enfrenta ante ellos a pecho descubierto, sin haber visto la película en cuestión, la obra de teatro en cuestión, el libro en cuestión (o eso dice).
Si el personaje entra en su juego, todo irá bien; si no, las cosas se torcerán irremediablemente. Esto último, al parecer, fue lo que le ocurrió al actor Jordi Mollá cuando fue al programa de La 1 el pasado 2024, con una entrevista que ha acabado convirtiéndose en una de las más tensas, incómodas y polémicas de la historia del programa.
Nada más salir al escenario, la actitud de Mollá fue vista como rara. Se centró solo en lanzar besos al público, ignorando los saludos de Broncano. Su forma de responder era dispersa, vaga, cambiaba de tema sin ton ni son y se negó a contestar a las preguntas clásicas del programa (las del sexo y el dinero, vaya).
Incluso en un momento dado se puso a flirtear con una chica del público, comentando "esta chica es guapísima", algo que muchos consideraron fuera de lugar. Broncano, mientras tanto, hacía lo que podía, notablemente incómodo, y en las redes sociales se comentaba acerca de la entrevista, que había sido una de las incómodas y desagradables del programa.
La explicación de Jordi Mollá a su aparición en 'La revuelta'
Días después, los medios salieron a explicar el porqué de la actitud de Mollá en el plató de La revuelta. En una entrevista en El Mundo, el actor catalán cuenta que conoce a Buenafuente, responsable creativo de El Terrat, desde hace tiempo. Y que conoce bien tanto al presentador como a David Broncano. En El Mundo le comentaron que su actitud había causado un estruendo.
"Yo estaba bien", aseguró el actor. "Simplemente, no entré en su juego, no quiero porque es muy peligroso, te metes en arenas movedizas y a la mínima te meten en un jardín. A Broncano lo conozco desde hace mucho tiempo, y a Buenafuente desde que tenía 19 años, cuando coincidimos en maquillaje en TV3, antes de que ninguno de los dos fuese nadie.
Todos estos chicos están conectados entre sí por 'El Terrat' y yo sé perfectamente lo que hacen y lo que quieren. Así que no entré en el juego porque lo último que quiero es un lío, por favor. Tengo mucho que hacer en la vida como para perder tiempo por buscarme un lío
En definitiva, Mollá no se fiaba de Buenafuente, no se fiaba de David Broncano, y decidió salir con esa actitud al programa. No fue el primero ni el último cuya aparición en el programa de entrevistas generó revuelo, pero posiblemente sea el que mayor número de comentarios ha conseguido. Aún en La resistencia, Albert Pla puso contra las cuerdas al presentador. Aunque posteriormente volvió con una actitud más amigable.