María Consolación García-Cortés Cadavid, más conocida por todos como Chelo García-Cortés, nació en diciembre de 1951 y su primer contacto con la prensa rosa fue en el año 1976 en la revista ¡Hola!, tras una carrera en la radio. 25 años tenía cuando cambió el micrófono de la radio por la crónica farandulera. Teniendo en cuenta que tiene 74 años, a esta mujer, de carácter indómito, no le ha ido en su carrera nada mal.
Su gran pico de popularidad le llegó en el talk show ¿Dónde estás corazón?, presentado por Jaime Cantinazo en Antena 3 desde el 2003 hasta el 2011. Tras este, Sálvame y Sálvame Deluxe, La Noria, Abre los ojos... y mira, participar en Supervivientes...
En una reciente entrevista para La Vanguardia, García-Cortés habla sobre su edad, el trabajo y la jubilación. "Mientras mi cabeza funcione y mi cuerpo me responda, voy a seguir trabajando", afirma. Y prosigue:
"Nunca he tenido conflictos con la edad. Quizá los tenga la sociedad, pero yo no, y por eso jamás la he escondido ni he sentido la necesidad de hacerlo (...) No me imagino jubilada en casa, sin proyectos, sin ilusiones, mirando el techo. Pertenezco a una generación de mujeres que aprendió que mantenerse activa no es una elección, es una forma de seguir viva".
SER
Y, efectivamente, a Chelo García-Cortés se la puede ver en plena forma. Tras la cancelación de Sálvame y Sálvame Deluxe, participó en el docureality de Netflix Sálvese quien pueda, que protagonizó junto a sus otros compañeros de programa, En marzo de 2024, fichó por Mañaneros de La 1 de TVE como colaboradora del programa L'altaveu, una emisión de la conexión para Cataluña de La 2.
Sin embargo, su éxito profesional ha estado siempre marcado por el suicidio de su madre cuando esta contaba solo con once años. "No es lo mismo perder a una madre por enfermedad o por edad que perderla porque decide que ya no puede más. Eso deja una herida de otro tipo", asegura.
Ahora, Chelo García-Cortés ya ha sanado y se encuentra felizmente casada con Marta Roca Carbonell, exdirectora de diseño y arte de RBA. En 2022, por cierto, recibió el Premio Pluma por su visibilidad de la bisexualidad y apoyo a los derechos del colectivo LGTBIQ+.