El precedente más claro que hemos tenido en nuestro país, y mucho más inofensivo, todo hay que decirlo, al delirio político de Se Acabó la Fiesta de Alvise Pérez, tuvo lugar en Marbella. Yola Berrocal decidió presentarse a la alcaldía de la ciudad malagueña con su partido YIL (Yola Independiente Liberal). Su candidatura surgió en un contexto complicado para Marbella, marcado por los escándalos de corrupción como la Operación Malaya.
Su programa, como no podía ser de otro modo, estaba lleno de excentricidades, como su lema 'Un implante, un voto', gimnasios al exterior gratuitos en las playas -esto lo veo hasta bien- y organizar eventos tipo Óscar o Grammy. Este proyecto, como no podía ser de otro modo, fue visto por muchos como algo más mediático que político, algo a lo que no ayudó el hecho de que se presentara el partido en programas de televisión.
Al final, su paseo (corto) por la política española quedó más como una curiosidad dentro de nuestro grandísimo y vasto imaginario pop que como algo con verdadero poso. Ahora, Yola ha recordado esta anécdota en el podcast del influencer Malbert Querido Hater. Allí, cuenta que los aumentos de pecho y rinoplastias se le iban a conceder a gente con verdaderos complejos, con pocos recursos. "Eso es salud mental", dice Yola en el podcast.
Y según ella, "antes de mi propuesta no existían los gimnasios en los exteriores y ahora sí".
YIL
La nueva vida de Yola en Miami: "sé que algo hubiéramos hecho, algo muy fuerte"
El proyecto al final no pudo salir adelante porque Yola tuvo que trasladarse a Miami. "Sé que algo hubiéramos hecho, algo muy fuerte. Teníamos gente que estaba inconforme con Marbella, y me hubieran votado. Gente de la política muy importante vino para pactar conmigo. Y otra gente superimportante quería estar en mi equipo".
Como ya hemos dicho, el caso de Yola Berrocal no es el único en nuestro país en el que una celebridad ha querido dar el salto a la política; algunos, incluso, con bastante fortuna. Es el caso del exactor Toni Cantó, que dio el salto a UPyD, de 2011 a 2015; viendo que en 2014 UPyD estaba hundiéndose, dio el salto a Ciudadanos hasta el año 2021, y también salió huyendo cuando en 2019 el partido de Albert Rivera entró en crisis.
Por supuesto, luego lo intentó en el PP: en junio de 2021, el gobierno de la Comunidad de Madrid presidido por Isabel Díaz Ayuso creó la llamada Oficina del Español y nombró a Cantó como su director. En 2023 dejó de ser un organismo propio y sus funciones se integraron dentro de la Dirección General de Patrimonio Cultural. En la actualidad, el organismo no existe y sus funciones pertenecen a otros departamentos culturales.