Este concurso de los 80 çtenía más audiencia que los partidos del Mundial de fútbol
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Un programa entretenidísimo y longevo que, a través de sus diferentes ediciones, contó con mascotas y presentadores muy carismáticos

RTVE

A los que ya nos duelen las lumbares cuando vamos a conciertos, es decir, los que hemos superado los cuarenta, recordamos un concurso como lo mejor de la historia de la TV, un excepcional contenedor de entretenimiento donde cabían las preguntas culturales, la competición física, el humor, las actuaciones musicales y hasta mascotas que han pasado a ser ya iconos pop nacionales.

Cuando solo había dos canales, el concurso Un, Dos, Tres lo tenía todo para triunfar, no ya por esa exquisita combinación de formatos de entretenimiento, sino porque, tras Kiko Ledgard, Mayra Gómez Kemp se puso a los mandos, una mujer cuyo carisma traspasaba la pantalla y nos hacía quererla como si fuese una miembro más de nuestra familia.

La calabaza ruperta, el chollo y el antichollo... La Bombi, el Dúo Sacapuntas, Bigote Arrocet, Las Hermanas Tacañonas... Cada viernes por la noche la familia se reunía frente a la tele dispuesta a echarse un par de horas con uno de esos programas tocados con la varita del éxito.

Todo un fenómeno en audiencia

Algunos de sus programas, atención a este dato, llegaron a alcanzar los 19 millones de espectadores, algo que ya solo consiguen (y en realidad ni siquiera se acercan) los partidos del Mundial de Fútbol en los que interviene la Selección Española. El segundo partido del presente mundial, que enfrentaba a España contra Arabia Saudí, logró en TVE un poco menos de 10 millones de espectadores.

Es cierto que Un, Dos, Tres no tenía competencia. No existían canales más allá de La 1 y La 2, no existían las plataformas por streaming y el entretenimiento del español medio era, exactamente, ver la televisión. Sin embargo, no podemos quitarle mérito a las cifras. Efectivamente, hubo un tiempo en España en que los programas de puro entretenimiento para toda la familia superaban con creces en audiencia al mismísimo fútbol.

Cuando Mayra Gómez Kemp dejó el Un, Dos, Tres, el programa nunca fue el mismo. Si bien es cierto que Jordi Estadella, el complicado testigo de aquella, lo dio todo por intentar llevarse al espectador al bolsillo. Pero era casi una misión imposible: Un, Dos, Tres era Mayra Gómez Kemp y Mayra Gómez Kemp era Un, Dos, Tres. Un programa que fue testigo de su tiempo y que todos albergamos en nuestro corazón de aficionados a la televisión.

Antonio Bret
Antonio Bret
-Redactor
Redactor experto en branded content. Aunque versátil en numerosas áreas y temáticas, se siente especialmente cómodo escribiendo sobre cine y series y todo lo relacionado con la industria.
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